Acciones

Economía refuerza el blindaje sobre el holding de Bolsas

La próxima salida a Bolsa de BME, sociedad que agrupa a los mercados españoles de acciones, deuda y derivados, no pondrá el parqué español a tiro de ofertas extranjeras. En una modificación de la Ley del Mercado de Valores, el Gobierno ha reforzado los mecanismos de control sobre el accionariado de las Bolsas.

La Bolsa española puede librarse de sufrir el acoso y derribo al que posibles compradores o hedge funds han sometido, por ejemplo, a los mercados de Londres o Fráncfort, donde un grupo de inversores obligó a dimitir a la cúpula del parqué. Justo antes de la salida a cotización de BME el Gobierno ha reforzado los mecanismos de control sobre el accionariado de las sociedades rectoras de mercados.

Se ha rebajado del 5% al 1% el límite a partir del cual la CNMV puede oponerse a la toma de participación, directa o indirecta, en una sociedad que gestione una Bolsa. Asimismo, el Ministro de Economía también mantiene su propio poder de veto directo sobre una participación de este calibre, considerada como significativa.

'La labor fundamental que cumplen estas sociedades para el correcto funcionamiento de los mercados justifica el estricto régimen de control administrativo de los accionistas', se explica en la exposición de motivos del texto legal.

La Bolsa española saldrá a cotizar en los próximos meses -el calendario más optimista apunta a antes del verano-, en un momento de numerosos movimientos en el sector. La Bolsa de Londres es pretendida por Nasdaq y Bolsa de Nueva York mientras los mercados de Alemania y Francia han emprendido negociaciones de cara a una posible fusión. El hecho de que todas estas sociedades estén cotizadas abre la puerta a opas hostiles o a tomas de control por parte de hedge funds o entidades de capital riesgo.

La nueva normativa, una modificación de la Ley del Mercado de Valores, fue aprobada a principios de mes por el Senado, con 230 votos a favor y ninguno en contra. Se incluyen estos cambios en un proyecto de ley sobre el estatuto legal del Consorcio de Compensación de Seguros y, además de reforzar el control sobre el accionariado de las Bolsas, ha eliminado algunos apartados de la Ley que no tenían sentido para entidades cotizadas en Bolsa. Hasta ahora, la CNMV o Economía podían vetar una toma de participación en una Bolsa cuando ésta superaba el 5%, límite que se aplica también a las entradas en el capital de firmas de valores. El texto lo ha rebajado al 1% para las Bolsas 'por la trascendencia de las funciones que cumplen estas sociedades', según la exposición de motivos.

Iberclear

Se ha reforzado, también, la supervisión administrativa sobre las entidades que controlen las cámaras de compensación y liquidación de valores, es decir, Iberclear, sociedad también englobada en BME. La CNMV deberá autorizar los estatutos de estas sociedades sin cambia su accionista de control, y dar luz verde al nombramiento del consejo de administración y directores generales.

Quedan pendientes, de desarrollo reglamentario algunos aspectos de esta nueva normativa. Además, vía Real Decreto, se deben cambiar algunos aspectos de la normativa sobre el funcionamiento de las propias Bolsas. Por ejemplo, ahora las Bolsas tienen que someter a la CNMV el presupuesto de cada año, tienen limitado por Ley el pago de dividendos, no pueden incurrir en pérdidas y deben preguntar a la CNMV los nombramientos de directivos.

Abuso de mercado

El Senado también aprobó cambios en la Ley del Mercado de Valores referentes a la transposición de la directiva europea de abuso de mercado. æpermil;stos ya estaban incluidos en el Real Decreto del año pasado, pero debían ser incluidos en una norma de rango superior.

El martes se aprueba la reducción de capital

El martes se celebra junta general de accionistas de Bolsas y Mercados Españoles. En el orden del día de esta asamblea está previsto que se apruebe una reducción del capital social que distribuirá entre los accionistas actuales las reservas de la sociedad, es decir, los beneficios acumulados de ejercicios anteriores. Es este un paso habitual entre las sociedades que se estrenan en el mercado. Esta decisión retrasa en otro mes la aprobación de la salida a Bolsa, puesto que es el plazo legal que debe abrirse cuando una sociedad reduce capital para atender eventuales reclamaciones de acreedores. A continuación debe convocarse, con al menos 15 días de antelación, la junta extraordinaria que apruebe la salida a Bolsa. Y mientras tanto el Tesoro debe dar el visto bueno a nuevos retoques normativos necesarios para que BME pueda cotizar en Bolsa al igual que otros mercados.

Así, en el mejor de los casos BME podría salir a Bolsa antes del verano, aunque tampoco se descarta dejar la operación para después de agosto. Junto con Borsa Italiana, BME es la principal sociedad rectora de mercados de valores de Europa que cuyas acciones todavía no cotizan en un mercado.

Las últimas operaciones de compraventa de acciones, fuera de mercado, se han cerrado a 13,1 euros por acción. Ello supondría valorar la sociedad en 1.100 millones de euros. Los precios han sufrido notables oscilaciones últimamente, debido tanto al dividendo extraordinario de 100 millones de euros pagado en diciembre como por los movimientos en el sector, que han disparado las valoraciones de otros mercados cotizados.