Turismo

La oferta de compra de Varig queda en suspenso y se agrava la situación de crisis

La crisis de la aerolínea brasileña Varig se ha agravado después de que el organismo regulador de aviación suspendiera la venta de su filial Varilog, realizada en enero. Varilog había presentado tras su escisión la única propuesta de compra por Varig, que impedía su quiebra.

Cada día que pasa la situación de Varig se complica más. El martes por la noche, la Agencia Nacional de Aviación Civil (ANAC) suspendió la venta de Varilog, ex filial de la aerolínea, a Volo de Brasil, en el que participan empresarios extranjeros y el fondo de inversión americano Matlin Patterson. Con ello queda también en suspenso la oferta de compra que Varilog había hecho por Varig por 400 millones de dólares (327 millones de euros), que contaba con el apoyo de la dirección de la aerolínea y se vislumbraba como una salida a la quiebra de la empresa.

La Anac ha argumentado que la venta de Varilog viola la reglamentación, que prohíbe que más de un 20% de una aerolínea nacional quede en manos extranjeras. La ex filial de Varig, encargada de la logística, fue vendida en enero por 48,2 millones de dólares (39,2 millones de euros) a Volo de Brasil. La Anac aún tiene que dar la sentencia definitiva, que marcará el futuro de Varig, en proceso de recuperación judicial desde junio y con unas deudas de 7.000 millones de reales (2.700 millones de euros) a las que no puede hacer frente.

Varilog acababa de aumentar en 50 millones de dólares su oferta de compra por Varig, hasta 400 millones de dólares. La propuesta se había convertido en la principal tabla de salvación de la aerolínea y hasta la dirección de la empresa había recomendado a los acreedores que la apoyaran. El plan de recuperación también requiere la aprobación de la Justicia y el Gobierno. La propuesta contempla despidos masivos, el recorte de la flota de aviones y la división de la aerolínea en dos empresas.

Los 11.000 trabajadores prefieren su propio plan, que incluye recorte salarial

Los 11.000 empleados de Varig prefieren su propio plan de recuperación, que plantearon la semana pasada al Gobierno y que incluye el despido de 2.900 empleados, un recorte salarial del 30% y la renuncia a parte de sus beneficios sobre el fondo de pensiones de la empresa, Aerus.

6.700 jubilados

Con este fondo, sin embargo, ya no pueden contar. Las autoridades federales decretaron su intervención el pasado jueves y los bienes han quedado embargados. La justificación es velar por los intereses de los empleados de Varig, evitando que el dinero del fondo se utilice para el pago de las deudas. Los trabajadores planean ahora recurrir la decisión. Varig tiene 6.700 jubilados que reciben su pensión del fondo Aerus y por el embargo decretado sólo tienen asegurados sus ingresos de mayo.

El último revés a los empleados ha venido de la mano del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), que les ha negado un crédito de 100 millones de dólares, ofreciendo como garantía sus salarios, para pagar parte de las deudas de la empresa. Tampoco el Gobierno ha cedido a las presiones de los trabajadores y se ha negado a ayudar financieramente a la aerolínea por tratarse de una empresa privada.

La relación con los acreedores ha empeorado porque BR Distribución, la estatal que le provee de combustible, ha rechazado ampliar el plazo de pago hasta junio, como pidió Varig, lo que podría significar la paralización de la aerolínea. Otro de sus principales acreedores es Infraero, la estatal encargada de la gestión de los aeropuertos, además de compañías americanas de leasing.

El juez no decreta la quiebra

El juez que conduce el proceso de recuperación de la aerolínea, Luiz Roberto Ajoub, descartó el lunes que vaya a decretar la quiebra inmediata de la empresa. 'No seré yo el responsable de poner fin a una empresa que aún se muestra viable', dijo en una entrevista colectiva. Ajoub se pronunció después de haberse reunido con los representantes de Deloitte, administradora judicial, y la consultora Álvarez & Marsal, contratada por Varig para su recuperación. Sin embargo, el juez reconoció que la quiebra de Varig es una posibilidad que se baraja desde que entró en recuperación judicial, en junio del año pasado. La cuota de mercado de Varig se ha reducido drásticamente en los últimos meses. En un año, su participación en los vuelos nacionales ha caído del 31% al 19% y, en vuelos internacionales, del 79% al 71%. En el mercado doméstico, la competencia creada por sus rivales TAM y Gol ha sido definitiva para la pérdida de viajeros.