CincoSentidos

La batalla por el negocio de los recortes de prensa

Para la Asociación Española de Seguimiento de Información y Publicidad (Aesip) es 'un mal menor'. Para la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE) es 'un caso paradigmático de legislación improvisada y tendenciosa'. Ambos colectivos opinan así sobre la última propuesta para regular el negocio de hacer resúmenes de prensa (press clipping). Propuesta que está en el proyecto de reforma de la Ley de Propiedad Intelectual y que donde en un inicio decía no al press clipping, ahora dice sí.

El cambio que ha vuelto a abrir las puertas al negocio de hacer recopilaciones periódicas en forma de reseñas ha venido en una enmienda transaccional introducida en el Congreso antes de remitir el texto al Senado. En la actualidad, el proyecto de ley se tramita en la Cámara Baja y el plazo para presentar más enmiendas se amplió hasta hoy martes 18 de abril, así que aún no está todo dicho.

Enmienda pactada

Cuando el proyecto de ley llegó por vez primera al Congreso, las recopilaciones de artículos periodísticos que se limitaran a su simple reproducción y que se hicieran con fines comerciales, quedaban fuera del derecho de cita. Es decir, se impedía esta actividad tal y como se desarrolla ahora: sin pedir permiso a nadie y sin necesidad de pagar a nadie.

Por algo más de 200 euros al mes, una mediana empresa puede recibir, a primera hora de la mañana, las noticias que, sobre un tema concreto en el que esté interesada, publica la prensa de toda España. Para ofrecer este servicio, ahora mismo el press clipper ni debe pedir permiso a los periódicos utilizados, ni pagarles por ello. Con el texto inicial de la Ley esto se acababa. Pero, tanto el PSOE, como el PP, Coalición Canaria o PNV, CiU y ERC presentaron enmiendas a tan rotundo no al press clipping. Cada uno propuso lo suyo, pero el fin era común: que se permitiera esta actividad.

Pese a que todavía puede haber cambios, el texto actual considera que los resúmenes de prensa gratuitos son derecho de cita y, por tanto, se pueden hacer libremente. Pero si tienen un fin económico, deben pagar al autor por ello. El autor, además, se puede oponer a que su texto sea utilizado. Según José María Anguiano, secretario general de la Asociación Española de Derecho de la Propiedad Intelectual y socio de Garrigues 'si esto sale adelante, los derechos de propiedad intelectual van a valer bien poco'. Carlos Sáez, asociado de Garrigues explica que en el cambio propuesto no queda claro ni quién es el autor, ni cómo se va a fijar su remuneración, ni cuándo, ni como ejercerá su derecho de oposición. Sobre el marco legal en el que ahora se mueven las empresas de press clipping, Sáez lo tiene claro 'la ley no define qué es revista de prensa y en esta alegalidad se están moviendo'. Los más enfadados con la reforma son los editores de prensa. La AEDE afirma no ser 'hostil a las empresas de press clipping', pero entiende que 'la ley no puede amparar una manera de desarrollar sus negocios que vulnera los derechos de los editores'. Además, señala que al reproducir sin autorización páginas que no son suyas, se lucran 'de forma gratuita y parasitaria'. Del otro lado, Javier Bravo, secretario de Aesip señala que 'no es verdad que esto afecte a las ventas de prensa porque los grandes clientes de press clipping son también grandes compradores de prensa y además esta actividad es una extensión al derecho de información'. Para Bravo, 'entre el clipping libre y el prohibido, la norma ahora propuesta es aceptable' y recuerda que reconocer derechos a los autores abre la vía para que estos creen una entidad gestora de los mismos. Ya en 2002, se creó Gedeprensa a iniciativa de editoras como Recoletos, Prisa (editora de este diario) Grupo Godó o Unedisa. El objetivo era la defensa común de sus derechos frente a la actividad de resúmenes de prensa. Sin embargo, el Tribunal de Defensa de la Competencia echó para atrás esta iniciativa.

Protegidos por el derecho de cita

El derecho de propiedad intelectual significa que una persona tiene poder para dejar o no que otro utilice su obra. Este derecho tiene unos topes. Hay casos en los que se permite usar una obra sin el permiso del autor. Uno de estos casos, siempre fijados por ley, es la cita.

Según cómo se delimite ahora lo que son y no son citas, así será el marco en el que se desenvuelvan los resúmenes de prensa. Según la ley vigente, las recopilaciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revistas de prensa sí son citas.

CLAVES

Autor es la persona física que crea una obra literaria, artística o científica y en algunos casos, también se admite que una persona jurídica (una sociedad) sea autor. El texto que ahora se debate en el Senado señala que el autor de un texto tendrá derecho a cobrar si se reproduce con fines comerciales. Pero, como explica Carlos Sáez de Garrigues, esto hay que relacionarlo con la definición de obra colectiva, pues un periódico es obra colectiva y, salvo pacto en contra, los derechos de estas obras son del editor. 'Pero el nuevo texto no habla de editor', señala Sáez. Por otro lado, este abogado entiende que 'las empresas de press clipping no utilizan un artículo sino un periódico'.

La remuneración a la que tendría derecho el autor 'ni se dice cómo fijarla ni como hacerla efectiva', explica Sáez, quien compara esta situación ambigua con la mayor definición que esta misma ley da a la compensación equitativa por copia privada.

La forma de cobrar es otro punto en blanco. En principio, parecería necesario que se creara una entidad gestora de los derechos que se encargara de cobrarlos.

El derecho a decir no permitirá al autor oponerse a que su artículo se reproduzca. Pero esta oposición supone un cambio de 180 grados en la configuración de los derechos de autor. Si lo normal es pedir permiso para ver si se usa o no una obra, aquí hay primero un derecho a usar un artículo salvo que el autor se oponga, pero ¿cuándo y cómo hay que oponerse?, ¿valdría con una oposición total y genérica de un periódico o debe ser oposición artículo por artículo?