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Descubrimiento de impactolos rivales

Casi 3.000 unidades ha vendido Lamborghini del Gallardo, cifra absolutamente récord para un modelo tan caro y exclusivo -unos 150.000 euros- que lo convierte en el automóvil más exitoso en la larga historia de la marca. La fuerte demanda en los mercados asiático, árabe y estadounidense ha obrado un éxito que ahora puede refrendarse con su secuela descapotable, el Gallardo Spyder.

Concentra buena parte de la esencia mecánica de aquel, pero sus características le hacen aún más sibarita. Un ejemplo es su capota de lona plegable automáticamente en sólo 20 segundos por la que los millonarios de Florida ya se están frotando las manos de solo pensarlo

Los diseñadores han ideado un amplio parabrisas que ligado a la elevada cintura lateral del vehículo procuran un envolvente habitáculo para circular a cielo abierto y ritmos endiablados sin que las turbulencias atenacen al pasaje. Por otra parte, la miniluneta posterior, que es completamente vertical, se puede subir o bajar a voluntad, mediante un tecla junto al climatizador, para atenuar todavía más el aire que llega a los asientos.

Tiene un avanzado sistema de tracción total que lo fija al asfalto con precisión

Como el Gallardo cerrado, el Spyder goza de una exuberante mecánica de gasolina de diez cilindros en V que desarrolla nada menos que 520 CV. De serie comprende un rápido cambio manual de seis marchas, pero resulta todavía más acertado hacerse con la transmisión robotizada e-gear de idéntico número de relaciones -por 9.280 euros- que se maneja desde sendas palancas en el volante, al estilo de los Fórmula 1.

Sea como fuere, sus prestaciones son descomunales, al tiempo que incompatibles con los cada vez más abundantes radares: 307 km/h de velocidad máxima, 314 con el techo puesto, y aceleración de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos. En suma, como un automóvil de carreras.

En este sentido, goza de un avanzado sistema de tracción total permanente que lo fija al asfalto con decisión, ayudado también por una depurada aerodinámica y un diseño del piso de efecto suelo, para aumentar la succión a elevada velocidad. Su calidad dinámica es importante. Lógicamente, su calibración de suspensiones es muy dura, pero no resulta particularmente seco o incómodo. Además, frena con rotundidad y su dirección es incisiva, muy directa. Un par de detalles más: un botón del salpicadero permite elevar el frontal 40 milímetros para no dañarlo al acercarse, por ejemplo, a un bordillo, mientras que la calidad interior y la fiabilidad general son Audi cien por cien, marca bajo la que Lamborghini opera de forma directa.