Petróleo

La OPEP ingresa 650.000 millones extras por la subida del petróleo

El fuerte encarecimiento del petróleo en los últimos tres años ha provocado que los países que integran la OPEP más Rusia hayan obtenido desde 2003 hasta 2005 unos ingresos extras de 785.000 millones de dólares (654.000 millones de euros).

Tales países, que acaparan el 80% de la exportación de crudo del planeta, se han beneficiado de un espectacular incremento del barril de petróleo, desde los 25 dólares en que se cotizaba en 2002 hasta los 68 dólares a los que llegó a intercambiarse a finales de 2005. Un informe que acaba de elaborar el Banco de España, con datos del Departamento de Energía norteamericano, se hace eco del ingente trasvase de rentas hacia estos países que, además, ha ido en aumento en los últimos años.

El mejor ejercicio ha sido, sin duda, el año 2005 en el que estos países habrían aumentado el valor de las exportaciones de petróleo en 335.00 millones de dólares por encima del alcanzado en 2002. En total, contando con el incremento de valor de 2003 y 2004, los ingresos adicionales se sitúan en 785.000 millones de dólares.

El Departamento de Energía de EE UU y el Banco de España prevén que este año aumenten aún más estas cantidades. 'El actual incremento de los precios del petróleo tiene un carácter más permanente que en episodios anteriores, a juzgar por la evolución de los contratos a futuros, que están experimentando cotizaciones estables de alrededor de 60 dólares por barril hasta el año 2012', recalca el informe del Banco de España.

La importación neta de crudo representa ya el 31% del déficit comercial de EE UU

Parte de los recursos se están destinando a acumular reservas internacionales

Con estas estimaciones, las autoridades norteamericanas calculan que los ingresos extras de los principales países exportadores de petróleo superarán durante 2006 los 551.000 millones dólares (459.000 millones de euros). Si sumamos esta cantidad a los ingresos adicionales conseguidos hasta 2005, la cantidad global desde 2002 alcanzará al acabar este ejercicio la cifra récord de 1,4 billones de dólares (833.000 millones de euros). Estas cantidades superan con creces el flujo de recursos hacia esos países alcanzado en la crisis de los años setenta, aunque en términos reales (descontada la inflación) se encuentran en niveles similares a los aumentos vividos también en los ochenta.

El fuerte encarecimiento del crudo está dejándose notar en los países occidentales. En el caso de Estados Unidos, la primera economía del Planeta, las importaciones netas de petróleo han pasado de representar el 22% del déficit comercial en 2002 al 31% en 2005 (diez puntos más).

España no le va a la zaga, con una economía mucho más dependiente en términos energéticos. Sólo en el año pasado, la economía española (empresas, gobierno y familias) transfirió a estos países 4.000 millones de euros. Ante tales cifras (no sólo las españolas, también el resto de socios comunitarios) no son de extrañar las continuas llamadas del comisario europeo de Asuntos Monetarios, Joaquín Almunia, para que el Viejo Continente eleve su diversificación energética y se replantee un mayor uso de energías alternativas o, incluso, la potenciación de la nuclear.

Ello permitiría también recortar la brecha financiera con los miembros de la OPEP. Gracias a los ingresos adicionales, estos países han pasado de tener con la zona euro unos pasivos de 54.000 millones de dólares en 1998 a unos activos de 30.000 millones en el año 2005.

Aumenta la tasa de retorno a Occidente

La sangría de recursos desde Occidente hacia los países exportadores de crudo tiene un reverso positivo, que es el retorno de parte de estas rentas por la mayor importación de productos foráneos. La OPEP y Rusia han canalizado más de la mitad (un 51%) de los ingresos adicionales por la venta de crudo hacia un incremento de sus importaciones de bienes y servicios.

Se trata de un porcentaje superior al mantenido en los ochenta, cuando no existía la percepción de que los precios del petróleo fueran a mantenerse a un nivel nivel alto. El mayor reciclaje de los ingresos a través del canal comercial 'beneficia especialmente a Europa y a Asia emergente', según el informe del Banco de España, ya que son los principales proveedores de mercancías de estos países.

Los exportadores de crudo están dedicando también parte importante de sus recursos extras (un 22% del total) a acumular reservas internacionales, sobre todo dólares, que sigue siendo la divisa internacional de referencia.

El 28% restante está siendo utilizado para elevar otros activos exteriores netos. Países como Arabia Saudí y Rusia han aprovechado para reducir su deuda externa de forma significativa. En el caso de Rusia, la deuda externa la ha recortado del 58% al 36% del PIB en sólo cuatro años. La deuda pública lo ha hecho aún más, desde el 44% al 18% del PIB.

Otros, como Venezuela, Irán o Argelia han preferido gastar los petrodólares en subsidios a la población para que compren gasolina a precios módicos.