EDITORIAL

Respuesta a la contraopa

El Consejo de Ministros analizó a fondo el viernes las consecuencias y las posibles respuestas a la opa lanzada por Eon sobre Endesa. Al término de la reunión, el Gobierno anunció la aprobación de un real decreto-ley que incrementa las competencias de la Comisión Nacional de la Energía (CNE), de tal manera que se permitirá al organismo regulador pronunciarse sobre la oferta del gigante energético alemán.

Complementariamente, el ministro de Industria, José Montilla, explicó, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que está estudiando aplicar en esta operación la llamada doctrina Rato, norma que permite limitar los derechos políticos de empresas extranjeras con presencia pública que intenten entrar en compañías energéticas españolas, supuesto en el que se encuentra Eon, de acuerdo con la interpretación del Ejecutivo. Todo ello se vio acompañado por una batería de medidas destinadas a regular el mercado nacional, que el propio viernes suscitó críticas empresariales.

El Gobierno tiene el derecho y la obligación de defender y salvaguardar el correcto funcionamiento de los sectores estratégicos. Y el energético lo es. De hecho, los países del entorno de la Unión Europea, Alemania, Francia o Italia incluidas, tiene mecanismos que funcionan en este sentido, bien a través de normativas específicas, bien a través de empresas controladas por capital público.

El reto del Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero es lograr un equilibrio estable entre la protección de un sector estratégico como éste, el derecho de los consumidores, el interés de los accionistas, las decisiones de las empresas y las reglas que rigen el mercado. Todo ello, teniendo en cuenta, además, que Bruselas estará vigilando estrechamente lo que suceda con esta operación. Porque la Comisión Europea está especialmente volcada en diseñar el futuro del mercado energético de la UE y en preservar su modelo de regulación y de competencia.