Comercio

Bruselas propone imponer un arancel del 19% al calzado chino

La Comisión Europea propuso ayer castigar a las exportaciones de calzado procedentes de China y Vietnam. El comisario de Comercio, Peter Mandelson, explicó en un comunicado que la investigación que viene llevando a cabo ha concluido con pruebas de intervención estatal y dumping (venta por debajo de coste). La propuesta supondría la instauración de aranceles al calzado que venga de esos dos países, por el 19,4% y el 16,8% de su valor, respectivamente. La medida se implantaría de forma progresiva a lo largo de cinco meses, 'para garantizar que los comerciantes con bienes en tránsito no se encuentren con una subida repentina'. Según el comunicado, no se contempla la instauración de ningún límite cuantitativo a las importaciones procedentes de esos países.

La investigación de Bruselas concluye que, desde 2001, la producción europea de calzado y los precios domésticos han retrocedido un 30%, con una pérdida de cerca de 40.000 empleos. 'Este perjuicio no se debe sólo al dumping, pero la intervención estatal y el dumping en China y Vietnam han exacerbado la intensa competencia', aclara el texto. Financiación barata, vacaciones fiscales, alquileres de terrenos a precio inferior al de mercado y valoración impropia de activos figuran entre las formas de intervención estatal destacadas. Según cifras de la Comisión, el calzado procedente de los dos países afectados supone un 9% del total comprado por los europeos.

La propuesta, pendiente de aprobación por el Consejo, supone un nuevo episodio en la batalla comercial que enfrenta a Europa y Estados Unidos con China, desde que el año pasado finalizase el sistema de cuotas a los productos textiles. Inmediatamente, se produjo una inundación de productos de bajo coste en los mercados occidentales, que, según las autoridades de los dos bloques, amenaza seriamente a las industrias autóctonas. Después de amenazar con implantar cláusulas temporales de salvaguarda, permitidas por el acuerdo de ingreso de China en la Organización Mundial del Comercio, la Unión Europea pactó con Pekín unos niveles máximos de incremento de exportaciones de once categorías de productos textiles, en un acuerdo que fue revisado a la vuelta del verano.