EDITORIAL

El empleo farmacéutico

El sector farmacéutico español ha respondido con el anuncio de centenares de despidos a la Ley del Medicamento, el enésimo intento de la Administración de contener el acelerado gasto farmacéutico, cuyas tasas de crecimiento han rondado el 10% en los últimos años, aunque 2005 se cerró con un más razonable 5,6%. Un ritmo elevado que se debe, sobre todo, al aumento de la esperanza de vida y a la mayor demanda de servicios sanitarios, aunque también a las agresivas técnicas comerciales de la industria para introducir los fármacos más caros. Las empresas replican con el aviso de que los recortes en su rentabilidad los pagará la actividad investigadora, precisamente en un sector que, según sus datos, aporta cerca del 20% del I+D privado en España. El sector farmacéutico ha sido y es, en efecto, clave para la economía nacional. Y está obligado a negociar a la baja con el Estado para salvar la sostenibilidad del sistema público de salud.