Farmacia

Recortes de empleo en las farmaceúticas ante la Ley del Medicamento

La previsible aprobación de la Ley del Medicamento este año en España está siendo empleada por compañías farmacéuticas como argumento en reestructuraciones que están llevando a cabo. Abbott, Fournier o Esteve son algunas de las empresas que han reducido empleo.

El pasado viernes empleados del laboratorio Fournier España se entrevistaron con el subsecretario de la Embajada de Bélgica en Madrid. La farmacéutica belga Solvay, que adquirió el grupo francés Fournier el pasado año, ha presentado un expediente de regulación de empleo sobre toda la plantilla de la división española de Fournier (97 empleados) y estos tratan de llamar la atención sobre el Gobierno belga: 'Solvay tiene fama de tratar muy bien a sus empleados; no entendemos por qué a nosotros no', dicen en la filial española. 'Ofrecen 20 días por año trabajado y dicen que las razones son la bajada en el precio de los medicamentos, la próxima aprobación de la Ley de Sanidad y la competencia de los genéricos; pero está claro que es por la integración de Fournier en Solvay, el año pasado tuvimos un beneficio récord', añaden.

Aunque el texto todavía se encuentra en trámite parlamentario (a finales del pasado año fue aprobado por el Consejo de Ministros) algunas compañías aluden al el Proyecto de Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios para justificar reestructuraciones que están llevando a cabo. Desde la patronal de los laboratorios, Farmaindustria, se asegura que en el primer bienio de aplicación de la nueva ley se producirá una pérdida de puestos de trabajo y no generación de empleos adicionales de 2.700 efectivos.

La multinacional Abbott está procediendo en España a una reducción de personal que afecta aproximadamente al 14% de la plantilla, cerca de 85 empleados. 'Querían que firmáramos que entre las razones de los despidos estaba la nueva ley de Sanidad, pero nos negamos', dice un representante de los trabajadores de la empresa. 'Desde hace más de un año se nos venía diciendo que la nueva Ley de Sanidad iba a traer reestructuraciones', afirma.

Esteve redujo en un 3% su plantilla el año pasado y éste prevé rebajarla en un 5%

Laboratorios Esteve inició en 2005 un plan de recorte de gastos. Un portavoz de la farmacéutica española explica que después de un aumento de inversiones en investigación y en producción durante los últimos cinco años 'vimos la intención del Gobierno y pensamos que la mejor forma era adelantarnos y realizar reducciones de personal de manera no traumática'. El laboratorio redujo el año pasado un 3% su plantilla de 2.000 personas y este año tiene intención de prescindir de cerca de 90 empleados. 'Seguiremos con nuestra política de no renovar contratos temporales y estudiar algunas jubilaciones, pero siempre de forma puntual', apunta la misma fuente.

La multinacional Merck, MSD en España, ha anunciado 4.000 despidos en el mundo, afectada por la retirada de su fármaco Vioxx. Sobre el impacto de esa medida a nivel global en la división española y de la próxima aprobación de la ley de Sanidad, la postura oficial de la compañía es esta: 'En MSD España estamos a la expectativa de que se acepten las modificaciones presentadas a la Ley del Medicamento para que no sea necesario poner en marcha ninguna medida con repercusión directa en nuestras inversiones tanto a nivel de producción como de investigación.'

Pfizer, que ha anunciado un agresivo plan de reducción de costes a nivel mundial, ha recortado su plantilla en España en 50 personas en los últimos meses. Fuentes de la compañía explican que esa reducción se debe a 'contratos temporales que no se han podido renovar, algo que entra en el comportamiento normal de una multinacional' y apuntan que ante la previsible aprobación de la ley, Pfizer se mantiene en una situación de 'precaución' aunque se asume que su aplicación conllevará despidos en el sector.

¿Cómo puede tener efecto si no ha entrado en vigor?'

Desde el Ministerio de Sanidad un portavoz se pregunta como la nueva ley puede tener efecto ahora 'si todavía no sólo no ha entrado en vigor sino que no se sabe como va a quedar redactada finalmente'. El ministerio asegura que espera ahorrar cerca de 1.000 millones de euros en el primer año de aplicación de la ley.

Ayer se anunció que el gasto interanual había crecido en enero el 4,93%, menos que el 5,63% del año anterior. Los puntos más criticados del proyecto de ley por las compañías farmacéuticas son la reducción del precio en un 20% de los medicamentos de más de 10 años sin genérico y las tasas por volumen de ventas. También ha sido muy criticada la posibilidad de que la nueva ley no distinga los medicamentos y su venta en farmacias por su marca, sino por su principio activo.

Por otra parte, se ha valorado más positivamente la incorporación de la trazabilidad (el seguimiento de un fármaco desde que es producido a su venta), aunque complicada de aplicar.

Tampoco se ha visto con malos ojos desde los laboratorios la prohibición a las distribuidoras de bonificar a las farmacias la compra de artículos, un aspecto que sí es criticado por los colegios farmacéuticos.

'Efectos similares a una reconversión industrial'

Farmaindustria, la patronal de las compañías farmacéuticas en España, negocia en estos momentos con las distintas fuerzas políticas para tratar de modificar algunos aspectos de la ley del Medicamento (el Proyecto de Ley de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, cuyo trámite se inició la pasada semana en la Cámara Baja). El presidente del organismo, Emilio Moraleda, primer directivo de Pfizer en España, acudió la pasada semana al Congreso para comparecer ante la Comisión de Sanidad que estudia el proyecto de ley.

En su intervención Moraleda aseguró que la ley tendrá 'efectos similares a una reconversión industrial de sectores en crisis, pero, en este caso, se induce en un sector dinámico, de alta productividad'. Almirall, uno de los líderes nacionales del sector farmacéutico, subraya en un comunicado que para ser fuertes en I+D 'se necesita apoyo y una voluntad expresa por parte del Gobierno que, en este momento, parece no existir'. La compañía indica que 'hay aspectos de la ley que deberían ser revisados' y que también 'existen puntos que suponen un avance' pero insiste en que es una ley 'muy economicista e intervencionista'.