AIG negocia un acuerdo con Spitzer y la SEC de 1.300 millones

AIG, el gigante de los seguros, está próximo cerrar un acuerdo extrajudicial con la SEC, el regulador de los mercados, y Eliot Spitzer, fiscal de Nueva York, para poner fin, sin pasar por juicio, a las acusaciones de fraude contable, manipulación de contratos y falta de pago al fondo estatal de pensiones que pesan sobre la entidad. A cambio, la aseguradora pagaría una compensación de unos 1.600 millones de dólares (1.337 millones de euros) a ambas instituciones.
Esta cifra y la proximidad del pacto fueron datos filtrados el domingo pero aún se desconoce qué parte de la cantidad corresponde a ganancias ilícitas, que deben ser devueltas, y qué a multas.
En conjunto, la compensación es la más alta que haya pagado una entidad financiera por un acuerdo extrajudicial y rivaliza con los 1.400 millones que en 2003 acordaron abonar 10 bancos de Wall Street acusados de análisis sesgados. AIG ganó 1.700 millones en el tercer trimestre de 2005.
Al repartirse la SEC y la fiscalía este dinero, la compensación no sería la mayor que separadamente cobraran cada una. Las dos instituciones que han investigado las prácticas de la aseguradora terminarán poniendo este dinero en manos de los inversores, los clientes y el fondo de pensiones.
La SEC comenzó a investigar a la aseguradora presidida entonces por Maurice Greenberg hace cuatro años, y Spitzer a principios de 2005. La SEC no ha presentado aún cargos contra la entidad pero se espera que los haga el día que se cierre el acuerdo.
En este pacto se incluirán también cambios en varias prácticas de negocio y gobierno de la entidad, algunos de ellos ya adoptados por una compañía que entre otras cosas ha revisado sus cuentas de los últimos cinco años y rebajado 4.000 millones de dólares sus beneficios netos. El acuerdo no prohibe las llamadas comisiones contingentes pero pide que se clarifiquen sus términos y se añada información.
El patriarca de los seguros espera al juez
Maurice Greenberg no entra en los términos del acuerdo. Por decisión propia, el patriarca de los seguros, uno de los hombres más influyentes en las finanzas de EE UU, se enfrenta a Spitzer en los tribunales. Con él, su financiero Howard Smith.Greenberg fue despedido a instancias de Spitzer por el consejo de administración de la entidad aunque mantiene el control de dos compañías que tienen unos 22.000 millones de dólares en acciones de AIG. Su representante calificó el acuerdo de desproporcionado 'incluso si alguien se cree las acusaciones contra la firma'.