Fisuras en el acuerdo PSOE-PP para el Estatuto valenciano
La decisión del PSOE de rebajar en el nuevo Estatuto el porcentaje de votos necesario para poder acceder al Parlamento autonómico, buscando así el apoyo de IU, ha puesto en el aire el acuerdo alcanzado por populares y socialistas.
La reforma del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana estaba anoche en el aire. A pocas horas para que el texto entre en la Comisión Constitucional del Congreso, el PP y el PSOE no consiguen recomponer el acuerdo que habían alcanzado en Valencia después de que los socialistas hayan decidido modificar dos aspectos, la rebaja de la barrera electoral y la denominación de la lengua, para intentar recabar el apoyo de Izquierda Unida y de los grupos nacionalistas.
El Partido Popular se ha negado en los últimos días a modificar ni una línea del acuerdo al que llegaron el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, y el secretario general del PSPV-PSOE, Joan Ignasi Pla. Si bien el tema de la lengua es un conflicto enquistado en la sociedad valenciana prácticamente desde la transición, el otro punto de la polémica tiene especial importancia a la hora del reparto de escaños en las Cortes Valencianas.
El Estatuto actual limita el acceso al Parlamento autonómico a aquellas formaciones políticas que obtengan al menos el 5% de los votos en el conjunto de las tres provincias. Es decir, un partido puede tener el 7% de los votos en la circunscripción en Castellón, por ejemplo, y no entrar en las Cortes porque no alcanza el 5% en la totalidad de la Comunidad Valenciana. Este sistema, que perjudica a los partidos minoritarios y favorece a los dos grandes partidos, ha sido muy criticado por los partidos nacionalistas y también por Esquerra Unida.
La redacción que pactaron Camps y Pla mantuvo esta barrera del 5%. Sin embargo, el PSOE se propone ahora reducir al 3% el mínimo de votos necesarios para contar a la hora del reparto de escaños. El PP se opone a esta modificación y exige a los socialistas que respeten lo que firmaron, aunque ayer tarde mostró mayor flexibilidad en este terreno. Con el límite en el 3%, en las últimas elecciones autonómicas el arco parlamentario valenciano hubiera continuado con la mayoría absoluta del PP, pero habrían entrado el Bloc Nacionalista Valencià (nacionalistas progresistas) con tres diputados y Unión Valenciana (regionalistas y habitual socio del PP), con uno.
Un pleno extraordinario para pedir la retirada
El nuevo Estatuto valenciano deberá ser aprobado en las Cortes Valencianas una vez salga del Parlamento español. No tendrá que pasar por un referéndum. El problema estriba ahora en que, si no hay acuerdo, se podría dar la circunstancia de que se aprobara el nuevo texto en Madrid, con los votos del PSOE y de grupos minoritarios, pero se rechazara en el Parlamento valenciano, donde el PP tiene mayoría absoluta.Con todo, el PP baraja otras opciones, como la posibilidad de convocar un pleno extraordinario de las Cortes Valencianas para pedir la retirada del Estatuto, ya que la Generalitat no lo puede hacer directamente. Todo dependerá de si finalmente se llega o no a un acuerdo que permita que aquel acuerdo PP-PSOE que se puso como ejemplo a seguir no acabe en agua de borrajas.