Finanzas

La Caixa reconoce que ha sufrido boicot por la opa a Endesa y el Estatuto

El presidente de La Caixa, Ricard Fornesa, reconoció ayer haber 'notado el boicot' en la caja en el último trimestre, periodo en el que se anunció la opa de Gas Natural sobre Endesa y se comenzó a negociar el Estatuto. A pesar de ello, asegura que en la entidad 'lo hemos superado con un crecimiento de clientes' en Madrid.

En un ambiente que pretendía ser relajado y con una peculiar e impactante puesta en escena, el presidente de La Caixa, Ricard Fornesa, el director general, Isidre Fainé, franqueados por otros directivos, presentaron ayer los resultados de 2005 del grupo.

La caja cerró el año con un beneficio atribuido de 1.495 millones, con un crecimiento del 83,1%. Aunque si se descuentan de ellos los 555 millones de plusvalías que ingresaron por la venta de participadas, el resultado asciende a 1.210 millones, con lo que la mejora es del 20,1%.

Las plusvalías provienen de la venta del 3,1% del Banco Itaú, del 32,5% de Panrico y del 5,5% de Colonial. 285 millones de estas plusvalías se han contabilizado como resultados extraordinarios, mientras que 270 millones han ido a saneamientos, de los que 70 millones van a cubrir las prejubilaciones y 200 a la cobertura de riesgo de tipos de interés de seguros antiguos de CaixaVida.

La mejora del negocio bancario, que creció un 19,4%, explican según los responsables del grupo, la subida de los resultados recurrentes (sin plusvalías). Fainé, de hecho, quiso dejar claro que en 2005 se había conseguido, 'con un año de anticipación, los objetivos estratégicos fijados para 2006'.

Las declaraciones del primer ejecutivo de la entidad no sólo se realizaban para reforzar el potencial de generar negocio de la caja, sino también para demostrar que había logrado salvar el último trimestre con soltura. En septiembre Gas Natural anunció su proyecto para lanzar una opa sobre Endesa, lo que inmediatamente repercutió sobre La Caixa, principal accionista de la gasística. A ello se unió el hecho de que fue en estos últimos meses de 2005 cuando comenzó a discutirse el Estatuto catalán.

Estos hechos estuvieron presentes el viernes en toda la presentación. No en vano, las primeras palabras de Fornesa en este acto fueron para admitir que el cuarto trimestre se había desarrollado 'con cierta hostilidad para La Caixa. Pero la organización ha demostrado ser potente, estar motivada y ha logrado superar todos estos escollos'. Más tarde, el presidente volvió a insistir sobre la misma idea tras las preguntas de los periodistas, tanto sobre la opa como del Estatuto. 'Hemos notado el boicot, pero lo hemos superado' con un crecimiento de clientes en todos los trimestres y en todas las autonomías. Eso sí. Fornesa y Fainé reconocieron que la plantilla ha tenido que hacer un 'sobreesfuerzo en dar explicaciones a los clientes', para que no se llevaran sus cuentas.

'No nos gustan las dificultades, pero si las hay las hacemos frente', subrayó el director general. Fainé hizo más hincapié que en otras ocasiones del crecimiento de clientes. Dijo que La Caixa había captado en 2005 entre 700.000 y 800.000 nuevos usuarios, cifra que está en la media de otros años. Pero tras la huida de algunos a otras entidades 'y los fallecimientos', bromeó Fainé, el número neto se situó en 452.000, con lo que ya tiene 9,6 millones. De ellos, el 76% se han captado fuera de Cataluña y Baleares.

El ejecutivo aprovechó la ocasión para lanzar un aviso a navegantes. 'Algunos quieren que hayamos perdido clientes en Madrid, pero no, hemos ganado más de 90.000 netos este año' (esta cifra la rebajó luego entre 70.000 y 80.000). Pero no quiso aclarar cuál ha sido la evolución en el último trimestre.

La Caixa tiene en la comunidad de Madrid el 15%, de su red. A pesar del boicot, Fornesa cree que 'los elementos que lo dieron lugar se han superado. Se ha iniciado un camino en el que el diálogo supera a las discrepancias', dijo Fornesa.