EDITORIAL

El riesgo inmobiliario

El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, ha pasado de las palabras a los hechos. En las últimas reuniones que ha mantenido con representantes de bancos y cajas de ahorros ha hecho llegar el mensaje de que han de reducir el negocio ligado al sector inmobiliario. En la sede del organismo supervisor inquieta el desaforado y constante incremento del crédito hipotecario, muy especialmente el ligado a los promotores, que está creciendo a un ritmo superior al 40%. Más en concreto, preocupa el aumento de las sociedades mixtas constituidas por promotores y entidades financieras, básicamente cajas. La sugerencia del gobernador entra en el terreno de lo absolutamente razonable, porque aunque es cierto que el nivel de morosidad está en mínimos históricos y que las entidades tienen sus provisiones a rebosar, no lo es menos que un cambio brusco de ciclo puede llegar a tener unas consecuencias nefastas.