Presupuesto de la UE

Reino Unido acepta sacrificar el 15% del 'cheque británico' para aprobar el presupuesto de la UE

El primer ministro británico y presidente de turno de la UE, Tony Blair, está dispuesto a que se reduzca entre un 12 y un 15% el llamado cheque británico, la compensación económica que recibe Reino Unido a cambio de los escasos beneficios que obtiene de la política agraria común (PAC), para salir de la crisis política que atraviesa la UE por el bloqueo del presupuesto europeo para el periodo 2007-2013, según ha informado un portavoz de Downing Street. La cuantía que Blair se dispone a sacrificar es la que han de aportar los países de la ampliación, pero no exoneraría de su pago a Francia, Italia o España, los tres principales financiadores de este mecanismo que apuestan por su renegociación.

Con esta cesión, Blair intenta mitigar las críticas que ha levantado su anterior propuesta, aún en pie, de reducir el gasto comunitario en lo relativo a las ayudas a los nuevos socios de Europa del Este, en capítulos como los fondos de cohesión y las ayudas al desarrollo.

El mandatario británico se encuentra hoy en Budapest en busca de un acuerdo sobre el presupuesto, y se reunirá con sus homólogos de Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia, ante los que insistirá en que el cheque sólo puede reducirse a cambio de recortes en el presupuesto. Según filtraciones a la prensa británica, el recorte de hasta un 15% permitiría que los nuevos socios de la UE no tengan que pagar nada para el cheque pero, en cambio, no afectaría a la parte que pagan Francia, Italia o España, los países que financian este mecanismo excepecional y que abogan por rebajar su cuantía para cuadrar las próximas cuentas comunitarias.

El cheque británico supone actualmente unos 5.500 millones de euros que Londres ve rembolsados cada año de su aportación a las arcas comunitarias. Según cálculos del Ejecutivo español, la devolución a favor de Reino Unido podría superar los 8.000 millones al año antes de 2013, ya que su importe se calcula en función del importe del presupuesto comunitario.

"La cuestión es cómo elaborar un paquete que garantice la salvaguarda de los intereses británicos, de modo que la devolución se mantenga y, como digo, aumente", ha explicado hoy Blair. Al mismo tiempo, ese "paquete" debe hacer que Reino Unido pague "la parte que le corresponde de la ampliación".

Reducir los fondos de cohesión

El propósito de Blair es cerrar una propuesta este fin de semana para presentarla ante los Veinticinco el próximo 5 de diciembre. El borrador será debatido a nivel ministerial los días 7 y 12 de diciembre y pasará a la mesa de los jefes de Estado y Gobierno en la cumbre de los días 15 y 16. Después de que el empeño de Londres de condicionar la renegociación del cheque a la reforma de la PAC sumiera a la Unión en el bloqueo -por la frontal oposición de los Gobiernos de Francia y España-, Blair optará ahora por reducir globalmente todo el presupuesto europeo, con especial incidencia en los fondos de cohesión.

Así, Londres propondrá el lunes en Bruselas un recorte de unos 25.000 millones de euros en el presupuesto para los próximos siete años, según informaciones publicadas por la prensa británica. Con esta rebaja -los fondos pasarían del 1,06% del PIB de la UE que proponía la oferta de la anterior presidencia luxemburguesa al 1,03 %-, Reino Unido aspira a poner de acuerdo a los socios europeos antes de dejar la presidencia a fines de año.

Rechazo de los nuevos socios

Esa rebaja supondría en la práctica reducir un 10% las ayudas para los diez nuevos miembros del club europeo. El primer ministro estonio, Andrus Ansip, ya ha calificado las propuestas de Blair de "inaceptables". También el primer ministro húngaro, Ferenc Gyursani, ha asegurado que aún se está "lejos de alcanzar un acuerdo", y ha advertido de que no apoyará "ningúna reducción en los fondos de cohesión". "El precio no pueden pagarlo sólo los nuevos socios" ha dicho, subrayando que los niveles de ayudas a estos 10 países deben mantenerse.