Subida de los precios

EE UU impondrá un impuesto extra a las petroleras de 4.270 millones de euros

Las impopulares subidas del precio de la energía y las divisiones en el seno del partido republicano de EE UU han tenido como resultado que una comisión del Senado, controlada por miembros de este partido conservador, aprobara el martes de por la tarde un proyecto de ley por el que se imponen, el próximo año, unos impuestos valorados en 5.000 millones de dólares (4.270 millones de euros) a las empresas petroleras. Es una suerte de impuesto extraordinario sobre beneficios, un concepto que fue popular entre partidos progresistas pero ha sido muy desacreditado por los conservadores.

Esta acción, protestada por los republicanos menos moderados, no es vinculante aún porque forma parte de una propuesta de ley para recortar impuestos y gastos en los próximos cinco años y que debe conciliarse con la Cámara de Representantes antes de que sea convertida en ley con la firma del presidente. No obstante, la acción, que se sucede a la aprobación hace apenas unos meses de rebajas fiscales a la exploración y explotación petrolera, reabre el debate sobre este tipo de impuestos. Las petroleras ganaron en el tercer trimestre 33.000 millones de dólares y en una reciente comparecencia ante el Senado sus presidentes aseguraron que este impuesto sería negativo para el consumidor. Los conservadores esperan que en el proceso de conciliación desaparezca el impuesto que no es popular en la Casa Blanca.