FCC cede peso a ACS y Abertis en las radiales de Madrid para controlar la M-45
Los grupos de construcción y servicios FCC y ACS y la concesionaria Abertis (controlada por este último y La Caixa) reorganizan su peso en el negocio de autopistas. Así, han hecho una compraventa de activos en cuatro importantes concesiones por la que la constructora de Esther Koplowitz gana el control de la M-45, una de las circunvalaciones madrileñas y en la Autopista Central Gallega (Santiago-Ourense) mientras ACS y Abertis se refuerzan como accionistas principales con un 55% en Accesos de Madrid, titular de las autopistas radiales madrileñas R-3 y R-5 (paralelas a la A-3 y la A-5).
El motivo de estas reorganizaciones es apostar por el control de unas concesiones determinadas en vez de tener participaciones minoritarias.
El saldo financiero inclina la balanza hacia Abertis y ACS, que han logrado más plusvalías (diez millones en el primer caso) frente a unos dos millones de FCC. Pero ésta gana activos que a corto plazo prometen más ingresos: las concesionarias de la M-45 han recuperado en tres años el 47% de la inversión, 223 millones, frente a los ingresos de unos 60 millones en algo más de un año que cosechan las radiales, de momento con un éxito dudoso de tráfico.
Por un lado, FCC Construcción ha comprado a Abertis un tercio de su paquete en Concesiones de Madrid, titular del tramo O'Donnell-A-4 de la M-45. Pasa así del 25% al 33,33% y supera el peso de Caja Madrid, Acciona y Abertis. Además, ha comprado a Iberpistas (100% de Abertis) y a ACS el 18% y el 13,22%, respectivamente, de la autopista gallega Acega, con lo que controla el 44,6%, por delante de Sacyr (18,4%), Caixanova (13,5%), Ploder (10%), Caixa Galicia (6,65%) y Caja Madrid (6,75%). En el capítulo de desinversiones, la tercera constructora española ha vendido a Iberpistas y a ACS a partes iguales el 15,75% que tenía en las radiales R-3 y R-5. La intención de FCC es seguir concentrando sus participaciones, según un comunicado. No es la primera vez que las empresas de autopistas, controladas por las constructoras, intercambian de activos. El año pasado, OHL y Sacyr hicieron una operación similar en las radiales y la nueva autopista a Barajas.