Triquiñuelas y consejos interesados: los usuarios financieros europeos cargan contra los brókers y ‘fininfluencers’
Un estudio realizado por Finance Watch reclama una regulación más estricta sobre neobancos e intermediarios


Diseños adictivos más propios de un videojuego que de un banco o bróker con elementos que tratan de orientar la elección, consejos de creadores de contenido que omiten los posibles riesgos y falta de transparencia en los vínculos entre brókers y los influencers financieros son algunas de las advertencias lanzadas este martes por un estudio realizado por Finance Watch, una asociación europea de usuarios financieros, que tiene a la española Asufin entre sus miembros.
La organización europea especializada en el sector financiero ha analizado las páginas web y aplicaciones de 24 bancos, neobancos y plataformas de negociación, así como 59 publicaciones de influencers financieros en países como Alemania, España, República Checa y Hungría. El informe, que no incluye ningún nombre, solo detalla que para la muestra de creadores de contenido recurrió a 15 figuras, cuatro de las cuales eran españolas. De ellas, dos están especializadas en contenidos en YouTube y otras dos, más centradas en formatos más breves en Instagram o TikTok.
El informe detecta prácticas engañosas que influyen en las decisiones de inversión, unos patrones oscuros (dark patterns en inglés) que recurren a diseños que pueden llegar a influir en las decisiones de los pequeños inversores. Algo sobre lo que ya ha advertido la propia Comisión Europea. Según un estudio de la propia Comisión realizado en 2022 dentro de los trabajos preparatorios para la Ley de Equidad Digital, el 97% de los sitios web y aplicaciones más populares utilizados por los consumidores de la UE empleaban prácticas como ocultar información, crear jerarquías falsas a la hora de la elección, realizar repetidamente la misma solicitud y dificultar las cancelaciones. Un elemento sobre el que también ha advertido el coordinador de los supervisores de los mercados europeos, la ESMA.
¿En qué se concretan estas prácticas? El estudio incide en la utilización de listados de productos: las acciones más recomendadas, las que más suben o bajan o las más populares. “Esta práctica apareció en 40 ocasiones y consiste en orientar al consumidor hacia la alternativa que resulta más beneficiosa para la empresa, aunque no necesariamente para el cliente”, detalla el texto. También se recurre a sistemas de recomendación, donde se destacan “las opciones que la entidad desea que el usuario elija. Algunas recomendaciones se elaboraban a partir del historial de operaciones o de los datos de transacciones de los clientes, mientras que otras eran sugerencias genéricas mostradas a todos los usuarios”, apunta. Unos elementos que no dejan de ser habituales en la banca tradicional, donde muchas veces se fomenta la contratación de fondos de inversión superventas que no siempre son la mejor alternativa para el inversor. Así, el texto reconoce que “este tipo de recomendaciones rara vez responde al interés del inversor. En muchos casos, están diseñadas para dirigir la demanda hacia productos que generan mayores comisiones o ingresos para la entidad financiera”.
También destaca el atractivo de fomentar la inversión siguiendo los pasos de grandes gurús y millonarios, como Warren Buffett o Bill Gates. Algo que, en su opinión, “reduce la capacidad crítica de los inversores minoristas y puede inducirles a tomar decisiones basadas en la reputación de terceras personas en lugar de en un análisis propio del riesgo y la rentabilidad del producto”.
Para Peter Norwood, responsable sénior de investigación y defensa de los intereses de los consumidores en Finance Watch, “los consumidores que quieren invertir por internet se enfrentan a un laberinto de patrones oscuros y consejos de dudosa calidad en las redes sociales.
Los fininfluencers, creadores de contenido que han llegado a ser advertidos por parte de la CNMV de que deben actuar con responsabilidad y que, en caso de no cumplir con la normativa pueden ser sancionados, también han sido analizados por la asociación de consumidores. El informe concluye que el 54% de las 59 publicaciones examinadas se presentan como material educativo y no como publicidad. Más allá, asevera que “gran parte de estos influencers carece de formación acreditada en materia financiera y, además, mantiene intereses comerciales en los productos de los que habla”. Unos contenidos que, añade, tienden a buscar una posterior suscripción en newsletters de pago, cursos de formación... y que en la mayor parte de los casos no dan toda la información sobre los riesgos asociados a estas inversiones y recurren al uso de un disclaimer del estilo “esto no constituye asesoramiento financiero”, “no soy asesor financiero” o “invierte bajo tu propia responsabilidad” para limitar la responsabilidad.
Uno de los influencer españoles analizados, sin que conste su nombre, da consejos de inversión a menores de edad: “¿Cómo puedes invertir siendo menor de edad? - Estoy listo para ganar dinero invirtiendo. - ¿Y por qué no lo haces? - Porque soy menor de edad y no me dejan abrir una cuenta. Eso tiene solución. Primero aprende todo lo que puedas sobre inversión, así estarás preparado cuando llegue el momento. Y mientras tanto, habla con tu padre o tutor, explícale lo que has aprendido y pídele que abra una cuenta a su nombre, la cual puedes usar hasta que cumplan los 18. Y después, cuando seas mayor de edad, abres tu propia cuenta. Y él te transfiere lo que hayas ido acumulando".
Finance Watch detalla además que en muchos casos tampoco queda claro cuándo hay una vinculación económica entre entidad de servicios financieros y creador de contenido. Y añade que dichas advertencias deberían ser inmediatas y fácilmente visibles en un momento en el que las elevadas necesidades de financiación de Europa, recuerda, están promoviendo que desde la Comisión Europea se impulse que el ciudadano analice alternativas a los depósitos bancarios y las cuentas sin remunerar con mayores retornos, pero con potenciales riesgos.