La expansión de la banca española

El camino para ser el primer banco global español

Los expertos consideran que la operación complementa la del británico Abbey

El Santander ya ha dejado claras sus aspiraciones. Competir en la gran liga de bancos mundiales y transformarse en un banco global, que opere en todos los continentes y en todos los segmentos. El camino para conseguirlo implica ganar tamaño con el que hacer frente a los gigantes estadounidenses, entre otros competidores. Y la vía ha sido el crecimiento orgánico unido a adquisiciones que mantuviesen equilibradas las cuentas y nivelados los riesgos. Siguiendo esta máxima, la entidad cántabra ha desembolsado desde 1986, cuando Emilio Botín asumió la presidencia, en torno a 33.000 millones de euros en adquisiciones.

El último movimiento protagonizado por el Santander ha pillado, sin embargo, desprevenido al mercado. La mayoría de los expertos consideraba que la entidad se encontraba aún inmersa en la integración del británico Abbey, adquirido en noviembre de 2004. La adquisición del 19,8% del estadounidense Sovereign se interpreta como una apuesta que complemente la estrategia en el Reino Unido. La similitud en los ciclos económicos y la agresiva competitividad en ambos mercados anglosajones puede ayudar a compensar los riesgos asumidos en el balance del Santander, según los expertos.

La estrategia seguida en Estados Unidos difiere de la que ha seguido su histórico competidor en el mercado nacional, BBVA, que desde hace unos años busca su hueco entre los inmigrantes hispanos a través de dos pequeñas entidades, el Laredo de Texas y el Valley Bank de California. El Santander ha elegido para su primer paso en EE UU una de las zonas más competitivas del país.

Fue, precisamente, la operación del banco británico la que catapultó al Santander a la liga de los más grandes y marcó la brecha definitiva con su eterno competidor español. Culminada en noviembre de 2004, la adquisición del británico Abbey, la mayor compra realizada hasta el momento en el sector financiero, le convirtió en el primer banco por capitalización de la zona euro. La entrada en el mercado británico, además de romper con las barreras transnacionales en Europa, fue interpretada por los analistas como un intento de compensar el riesgo que asumía la entidad cántabra con el peso que ya habían ganado sus filiales latinoamericanas. El agresivo mercado británico se ha convertido desde entonces en el foco de los recortes de gastos de la primera entidad española.

Pero mucho antes del mercado británico fue el salto a Latinoamérica lo que transformó al primer banco español. El salto al otro lado del charco comenzó en 1999, cuando se introdujo en Chile, y sobre todo en 2000, cuando se adjudicó el mexicano Serfín y Banespa en Brasil, la filial de mayor peso en el continente. A mediados de este ejercicio, las filiales latinoamericanas aportaron el 32% del resultado global del grupo, el 11% de los créditos y el 20% de los depósitos.

Junto a la estrategia en el continente americano, la expansión natural a Europa continental del Santander se ha centrado en los últimos tiempos en potenciar su filial de banca de consumo, Santander Consumer. Pero, según los expertos, existen más opciones para la expansión europea del Santander. Y entre las primeras, según los analistas, estaría la ampliación de la participación que el Santander mantiene en San Paolo-Imi en Italia, aunque no antes de 2007. En segundo lugar estarían los mercados del Este.

En la actualidad, los negocios en Europa continental abarcan todas las actividades de banca comercial, incluyendo la entidad de banca privada, gestión de activos y seguros, así como la banca mayorista. En conjunto, aportan un total de 1.554 millones al grupo, el 56% del beneficio atribuido.

Los hitos de una ambiciosa expansión

1999. Enero: Fusión entre el Santander y el BCH, primer y tercer bancos españoles. Noviembre: Acuerdo con el grupo Champalimaud para adquirir los bancos Totta y Azores y Crédito Predial Portugués.

2000. Mayo: Adjudicación en subasta del grupo mexicano Serfín, el tercer banco del país. Noviembre: Adjudicación en subasta de Banespa, el cuarto banco de Brasil y el segundo de São Paulo.

2001.Abril Culmina con éxito la opa lanzada sobre el 67% del capital de Banespa. Banespa es una de las principales franquicias comerciales del grupo y una de sus principales apuestas.

2002. Abril Toma del 35,4% del capital de Banco Santiago que, meses más tarde, se fusionará con Banco Santander Chile para crear el líder del sector financiero chileno, Santander Santiago.

2004. Julio-noviembre Adquisición de Abbey, el sexto banco británico, por el que paga un total de 13.199 millones y se convierte en el primer banco de la zona euro por capitalización.

2005. Octubre: Compra del 20% del estadounidense Sovereign Bank, en lo que supone el retorno del banco español al mercado norteamericano. El precio de la operación supera los 2.000 millones de euros.

El valor subió ayer en Bolsa un 1,59%

El anuncio de negociaciones para la compra de Sovereigng Bancorp apenas provocó ayer alteración alguna en la trayectoria alcista del Santander en Bolsa. Los títulos subieron un 1,59%, en línea con el resto del sector. Aunque el mercado barruntaba que Botín no tardaría en anunciar el destino de las plusvalías de la venta de Fenosa, Auna o Royal Bank, todavía es pronto para conocer la reacción de los inversores ante esta operación. El hecho es que la caja acumulada por el Santander había despertado muchas especulaciones sobre posibles compras. Entre tanto, el valor ha seguido en primera línea en la mayoría de las carteras de analistas y bancos de inversión, que creen que tanto por beneficios como por valoración sigue siendo una buena inversión a medio y largo plazo. En lo que va de año acumula ya una revalorización del 19,06% que le ha llevado en momentos puntuales a superar a Telefónica como primera compañía en capitalización de la Bolsa española. Se constataba así que el grupo había superado el bache bursátil que atravesó en 2004, cuando la compra de Abbey castigó severamente la cotización. Un año después, Abbey suma más que resta. Queda por saber cúal será el impacto bursátil de esta nueva aventura.