TRIBUNA

Otra de opas eléctricas

Se acuerdan de aquellas opas sobre Hidrocantábrico? Con Ferroatlántica lanzando la primera por debajo de la cotización, opas y contraopas presentadas el mismo día para desespero de la CNMV, las intervenciones del Gobierno buscando qué accionistas últimos estaban detrás de los primeros, anulaciones generales de derechos de voto. ¡Aquello era emoción! La ley de 2003 ha evitado para siempre que vuelvan a producirse algunas de aquellas circunstancias, como el derecho exclusivo del primero que lanzaba la opa a tener la última palabra, aunque no se eliminaron los blindajes. Es curioso que el mismo sector nos depare en la actualidad una vuelta a las emociones fuertes.

Mucho se ha hablado y escrito sobre la opa de Gas Natural sobre Endesa y, para no repetirnos, comentaremos aquellos aspectos que nos han parecido más chocantes de la operación.

En primer lugar las dudas sobre quién debe decidir sobre la operación, si le damos trabajo a Bruselas o nos lo quedamos en el país. Sabiendo que la regla de decisión consiste en que la misma corresponde al país si dos tercios de las ventas conjuntas se producen en el mismo país de la UE, la solución al problema parece simple. Uno se imagina abriendo el programa Excel, sumado ventas interiores y exteriores, darle a la tecla del porcentaje y comprobar, con tres decimales, si pasamos del 66,6%. Parece una operación que no debería exceder los cinco minutos de tiempo pero resulta que no es tan sencillo. Ahora Endesa envía a Bruselas unas ventas que, dicen los que me imagino que las habrán visto, no coinciden con las auditadas, amparándose en las dichosas nuevas normas internacionales de contabilidad (NIIF) y ahora ya no llegamos a los dos tercios. Veremos qué se acaba decidiendo.

En segundo lugar, las consecuencias para el sector. De entrada parece que Unesa está herida de muerte, por el momento. La forzosa venta de activos que deberá efectuar la compañía si triunfa la opa ha significado una oportunidad de oro para Iberdrola para aumentar tamaño y convertirse en el segundo gran operador. ¿Un acto de traición por parte de Iberdrola? A mi entender no, ya que los directivos se deben a los accionistas y, en este caso, han tomado la decisión, llegar a un acuerdo previo con Gas Natural, que en principio crea un mayor valor para el accionista.

Asimismo, desde los primeros días de la operación se pensó que Unión Fenosa pasaba a ser un bocado apetecible. Y ya saben. ¿Ustedes qué hacen en los intermedios de los partidos de fútbol? ¿Tomarse un bocadillo, no? Pues no parecen ser los únicos. A día de hoy el precio de 33 euros por acción pagados por ACS parece caro. Pero es por un 22% del capital, con lo que se ha evitado la opa obligatoria en el caso en que se adquiera un 25% de una compañía cotizada. Mucho me temo que aún tengamos sorpresas en este sector ya que la reordenación de los mapas eléctricos está en marcha en Francia, Italia y Portugal.

La obligada referencia al precio ofrecido parece indicar que Gas Natural deberá mejorar la oferta de forma sustancial, probablemente entre un 5% y un 10% si quiere acabar consiguiendo el acuerdo de los fondos de inversión y de los accionistas minoritarios. La cotización de ambas compañías así lo indicaba ya que la prima ofrecida sobre el precio de cierre del viernes anterior al lanzamiento de la operación, un 15%, se ha reducido y en algunas sesiones ha llegado a ser negativa. El hecho de que parte del pago sea en efectivo y parte en acciones de Gas Natural hace que cada día tengamos que coger la calculadora para conocer el importe actualizado de la prima.

Finalmente, un comentario sobre la consideración de hostilidad de las ofertas públicas de compra. Siempre me ha hecho gracia que los directivos de las empresas opadas, normalmente temiendo por su sillón, consigan presentar la condición de opa hostil por su preocupación por los pobres accionistas minoritarios, tan desprotegidos ellos. Que yo sepa, los accionistas minoritarios quieren vender al mejor precio posible, por lo tanto encantados que les lancen una opa con una buena prima. Si los directivos están tan preocupados por los minoritarios, les sugiero que eliminen los famosos blindajes, y que, si se da el caso, justifiquen que el comprador paga un precio bajo con argumentos económicos, que para reacciones viscerales ya tenemos a algunos políticos.