Caso Fazio

El senado aprueba un mandato de siete años para el gobernador del Banco de Italia

El Senado italiano ha aprobado hoy, jueves, limitar a siete años no renovables el mandato del gobernador del Banco de Italia, que ahora es vitalicio, y un cambio en el accionariado de la entidad reguladora.

La reforma de Bankitalia está incluida en la ley sobre la tutela del ahorro, sobre la que el Senado dará su opinión final el próximo martes, día 11, y de ahí pasará al Congreso. Con las nuevas normas, el gobernador del Banco de Italia sólo podrá ocupar el cargo durante un periodo de siete años no renovables, reforma que se produce en medio de la tormenta política desatada en torno a su actual responsable, Antonio Fazio.

El gobernador de Bankitalia se ha negado hasta el momento a dimitir a pesar de las voces que le acusan de haber actuado con favoritismo para hacer fracasar la compra de bancos nacionales por otras entidades europeas. Sin embargo, la reforma que limita el mandato del gobernador del banco central no afectará a Fazio, pues empezará a aplicarse cuando éste abandone el cargo. La reforma también prevé un cambio en el accionariado del Banco de Italia, que pasaría a estar bajo el control del Estado y de otros entes públicos.

En la actualidad, un 80% de Bankitalia está controlada por una decena de grupos bancarios, entre ellos Intensa (26,8%), San Paolo IMI (17,2%), Capitalia (11,2%), Unicredito (10,9%) y Generali (6,3%).

La nueva ley prevé la suspensión de los derechos de voto de los bancos accionistas hasta la transferencia de las cuotas de participación, y la adecuación del estatuto del Banco de Italia se producirá dos meses después de la entrada en vigor del texto.El coste para el Estado del cambio de propietario de las acciones previsto en la reforma se calcula en unos 800 millones de euros, cubiertos por el fondo de amortización de títulos del Estado.

Además, el "directorio" -compuesto por el gobernador, el director general y dos subdirectores generales- tendrá que dar su opinión revia sobre las disposiciones del gobernador. El Senado también se pronunció a favor de que la vigilancia de la competencia en el sector bancario permanezca bajo la jurisdicción del Banco de Italia, al rechazar dos enmiendas para que dicho control pasase a la Autoridad Antimonopolio, encargada de regular la competencia.

El rechazo de las enmiendas provocó un fuerte enfrentamiento entre mayoría y oposición sobre la falta de quórum a lo largo de la sesión, y la coalición de centroizquierda La Unión acusó al presidente del Senado, Marcello Pera, de haber maquillado el éxito de la votación.