Secretos de despacho

Serenidad en Sodexho Pass

Es tímida, habla bajito, todo dulzura. Angelines Basagoiti, de 34 años, directora de la compañía de tarjetas y cheques de servicio Sodexho Pass en España, trabaja en un espacio acogedor, confortable, de líneas sencillas. Advierte, nada más comenzar la entrevista, que no se considera 'la típica directiva'. Cree que es una ejecutiva cercana y que su principal prioridad es que el personal que trabaja con ella, 73 empleados entre Madrid y Barcelona, se sienta cómodo y motivado. 'Es algo que intento inculcar en el mercado, a las empresas con las que trabajamos. Es necesario que los empleados tengan vida privada'. Y ella ha sido la primera en poner en marcha una serie de medidas para favorecer esa conciliación dentro de la empresa. 'Tenemos una política de luces de apagadas a las siete de la tarde. A esa hora no puede haber nadie en la oficina'. De hecho, ella se suele marchar a casa sobre las seis de la tarde. Allí le esperan las tareas escolares de sus dos hijas, Lucía y Clara. A veces, se lleva trabajo a casa.

'Todos, incluida yo, debemos estar contentos en el trabajo. Es la única manera para poder dar un servicio óptimo a las empresas', explica Basagoiti, prima de Antonio Basagoiti, presidente de Unión Fenosa. También delega. 'Confío en el comité de dirección. No soy de emplear el látigo, soy responsable y creativa. Me gusta que todo el mundo asuma responsabilidades sobre las tareas encomendadas y tengo siempre muy presente una serie de valores éticos'.

Angelines Basagoiti, licenciada en Gestión Comercial y Marketing por Esic, entró a trabajar hace cinco años en Sodexho Pass como directora de marketing. Desde hace año y medio ocupa el puesto de directora de la compañía. 'Es bueno e intentamos que las promociones de la empresa se hagan de forma interna. Es un aliciente saber que tienes futuro profesional dentro de tu empresa'. Explica que, a diferencia de otras organizaciones, donde todo este tipo de medidas se quedan sobre el papel, en la suya toman forma en la práctica diaria. 'A mí, por ejemplo, me contrataron embarazada '.

'No soy de emplear el látigo, soy responsable y creativa. Me gusta que todo el mundo asuma responsabilidades sobre las tareas encomendadas'

Explica que tiene por objetivo aportar crecimiento al negocio, conseguir un buen ambiente de trabajo, crear oportunidades para sus empleados y no perder nunca una de sus principales cualidades como ejecutiva: 'saber escuchar'.

Si algo le relaja a Angelines Basagoiti es salir con alguno de los compañeros de la oficina a fumar un cigarrillo a la calle. En la oficina está prohibido hacerlo. También le gusta comer con los empleados. Casi todos están en sintonía, al menos por edad: la media está en 30 años. También le gusta celebrar, así lo asegura con gran entusiasmo, el día del empleado, que consiste en una jornada fuera de la oficina realizando actividades al aire libre. A la fiesta de Navidad que celebran en la empresa, les pidió a sus empleados que grabaran en un vídeo un cortometraje. 'Eso me sirvió para recibir opiniones y tomar nota de lo que es prioritario para ellos'. Porque si algo no le molesta es que la critiquen, 'pero a la cara'. Es la única manera de avanzar. Entre esas áreas de mejora, explica que tiene que intentar aprender a comunicar mejor. 'No pienso las cosas dos veces y me gusta tener discusiones por temas que pueden ser utilidad a la empresa. Y lo que ocurre es que hay personas, que tienen mucha confianza, a las que no les gusta rebatirme'.

Su despacho está impecable, decorado en amarillo y azul, los mismos tonos que impregnan toda la oficina. También utiliza el mismo de tipo de muebles que el resto de la plantilla. Asegura que no es maniática del orden y no le importa tener papeles amontonados en la mesa.

Afirma que desde su puesto directivo, y con su ejemplo, pretende servir de modelo para que otras mujeres no abandonen su carrera profesional por no poder compaginar su vida privada con el trabajo. 'Los directivos hemos mejorado en intentar valorar más a la gente, en ser más humanos, pero ahora tenemos que europeizarnos en cuanto a horarios y ayudar de esta manera a que las mujeres no renuncien a sus puestos de trabajo'.

Las pinturas de sus dos hijas

Si de algo se muestra orgullosa Angelines Basagoiti es de levantar la vista en su despacho y encontrarse con los cuadros que le han pintado sus dos hijas. 'Me encanta la pintura y me gusta que ellas desarrollen su creatividad de esta manera'. Su vena creativa le viene de su paso por la publicidad, sector en el que inició su carrera profesional. Frente a su mesa tiene dos cuadros bordados por ella misma a punto de cruz. 'Me relaja mucho bordar, libero todo el estrés'. También necesita tener siempre cerca cuando trabaja una orquídea, su flor preferida, aunque reconoce que no es muy hábil con las plantas. Entre sus logros, muestra con orgullo las copas conseguidas jugando al golf.