Lealtad 1

Con la confianza por los suelos

El rastro de devastación que ha dejado el huracán Katrina a su paso por el Golfo de México ha hecho mella en el ánimo de los estadounidenses. Las desoladoras consecuencias que ha tenido este fenómeno de la naturaleza tendrán su impacto en la marcha de la economía del país, como quedó patente ayer con la publicación de los datos de confianza del consumidor

El dato fue malo, muy malo, pero el mercado no esperaba menos. La confianza del consumidor estadounidense sufrió en septiembre la caída más abrupta de los últimos 15 años y se colocó en su nivel más bajo en 24 meses.

La sensación que perciben los consumidores estadounidenses es que Katrina ha traído más paro y precios más altos para las gasolinas, situaciones ambas que no animan precisamente a tirar de la tarjeta de crédito.

Por si fuera poco, el propio presidente Bush ha pedido a la población del país que reduzca en lo posible los desplazamientos en vehículo privado para reducir la demanda de gasolina, mientras dura la puesta a punto de las refinerías afectadas por los huracanes Katrina y Rita.

Y esta llamada a la población se produce en el país por excelencia del automóvil privado, donde el transporte público apenas está presente más allá de los grandes centros urbanos.

Gasolina por las nubes, paro, tipos de interés al alza. La situación no invita a consumir, lo cual resulta preocupante para un país, Estados Unidos, que recibe dos terceras partes de su Producto Interior Bruto del consumo privado.

Cuentan los analistas que el descenso abrupto de la confianza del consumidor en septiembre era algo que se daba por descontado. Y por eso las Bolsas, aunque cayeron ayer, no lo hicieron con especial intensidad.

Será realmente interesante observar cómo se recupera esa confianza en los meses venideros. Probablemente se recupere con similar intensidad al descenso sufrido. Es lo deseable, en cualquier caso, habida cuenta del periodo navideño que se avecina y que tanto significa para las cuentas de las empresas minoristas.