EDITORIAL

El último parche sanitario

El gasto de la sanidad crece en España un 9% al año, muy por encima del PIB nominal y de los Presupuestos. Por eso la oferta presentada por el Gobierno a la Conferencia de Presidentes para tapar el enorme déficit sanitario de las comunidades autónomas es una solución de urgencia para un problema nacional de carácter grave. Y es criticable que se afronte mediante envites y pujas más propias de otros ámbitos. Se le puede reprochar al presidente del Ejecutivo que haya esperado al último momento para desvelar su propuesta definitiva. Más reprobable es que las nueve comunidades autónomas que gobierna el PP, con estricta disciplina, hayan escenificado un paripé en forma de tentativa de boicot que se parecía demasiado al intento de velar la fotografía de un presidente del Gobierno anunciando un primer gran pacto de las autonomías.

Un acuerdo sobre la financiación sanitaria es de tal trascendencia para todos los ciudadanos que las posturas partidistas restan credibilidad a quienes las propugnan. Pero llueve sobre mojado. Con las transferencias exclusivas en sanidad desde 2002, son las autonomías las primeras responsables de sus déficit. Los cerca de 1.700 millones ofrecidos por el Gobierno para paliar el problema -que triplican la oferta inicial y se unen a otras medidas ya anunciadas- son un esfuerzo con cargo a los Presupuestos Generales del Estado que los responsables autonómicos -también los del PP- están obligados a reconocer. Y así lo harán, salvo una dejación grave de su responsabilidad, en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de mañana.

Pero este acuerdo, con ser urgente, es sólo un parche a la espera de la verdadera reforma de la financiación sanitaria, de la mano del nuevo modelo de financiación autonómica a discutir el próximo año, y que deberá resolver de una vez por todas la suficiencia financiera de las comunidades para ejercer sus competencias. Además de una gestión eficiente, trasparente y controlada, el problema de la sanidad necesita para resolverse políticos responsables.