EDITORIAL

Atención al empleo

La negociación de la reforma laboral, que retomarán este lunes el Gobierno, la patronal y los sindicatos, cuenta con nuevos datos sobre el mercado de trabajo que deberán tenerse muy en cuenta. El paro aumentó en agosto en 30.000 personas y se ha vuelto a colocar por encima de los dos millones de personas, y el sistema de la Seguridad Social perdió afiliados -188.500- por primera vez en el año, para situarse en 17,9 millones. La estacionalidad explica esta inflexión a la baja del mercado laboral y, como interpreta el Gobierno, es evidente que un mes, y especialmente si se trata de agosto, no marca tendencia.

De hecho, esta misma semana lo datos de la contabilidad nacional han refrendado que la economía española sigue creando empleo a buen ritmo. Mucho más que el resto de la zona euro. Sin embargo, esto no justificará la autocomplacencia. La tasa de temporalidad sigue siendo vertiginosamente alta -uno de cada tres empleos- y la mitad de los 900.000 nuevos cotizantes que han entrado en la Seguridad Social los últimos 12 meses se deben sólo a la regularización de inmigrantes. Un panorama que reclama avances en el marco laboral.