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La vida universitaria en un colegio mayor

Formación Más de 20.000 estudiantes optan por vivir en el campus sus primeros años de carrera

Los más de 160 colegios mayores que hay repartidos por toda España empiezan a despertar del letargo estival. Los cercanos exámenes de septiembre y el adiós a los colegiales que se han trasladado para realizar cursos de verano centran la actividad de estos días en muchos de estos centros que, siglos después de su creación, presiden buena parte de la vida universitaria. Con una oferta a nivel nacional algo superior a las 20.000 plazas, año tras año, su ocupación no sólo es del 100%, sino que acumulan largas listas de espera. En toda España, hay más de 1,5 millones de universitarios, buena parte de ellos desplazados.

El principal atractivo de los colegios mayores es la posibilidad de conocer gente en una ciudad desconocida y las actividades docentes y lúdicas que ofrecen. Su desventaja, la sensación de no haber abandonado el nido. Quizá por esto, los jóvenes dejan los colegios en tercero o cuarto de carrera, cuando ya han consolidado sus amistades y deciden compartir un piso en alquiler.

Para los más jóvenes y, sobre todo, para sus padres, a la hora de salir de casa y emprender una nueva etapa académica es mejor hacerlo en un colegio mayor donde encontrar el apoyo que hasta ahora se recibía de la familia y los amigos. 'Favorecemos un clima de confianza entre los residentes y entre ellos y el personal del centro', apunta Dani Vives, portavoz del Colegio Mayor Pedralbes, de la Universidad de Barcelona (UB). 'Ni a mis padres ni a mí nos atrajo la idea de que compartiera un piso con gente extraña', afirma Carlos Alameda, residente del madrileño Colegio Mayor Chaminade desde hace cuatro años y donde ha hecho muchas amistades.

Carlos dejará este año el colegio para ir a un piso de alquiler, 'la mayoría se van antes', aclara, y eso que se trata de un centro mixto con libertad de horarios. Marta Quesada, directora del Colegio Mayor Vedruna, adscrito, como el Chaminade, a la Complutense de Madrid (UCM), señala que las alumnas convencen a sus padres de que es más barato un piso que el colegio, 'pero no es así', puntualiza. El precio al mes de un colegio mayor está entre 600 y 1.000 euros, comidas y lavandería incluidas.

La opinión de los padres es determinante para elegir un colegio. 'Los padres son cada vez más controladores, sobre todo los primeros meses', afirma Héctor Fernández, estudiante y, al tiempo, subdirector del Colegio Mayor Antonio de Nebrija de Madrid, uno de los seis propios con que cuenta la UCM y que es sólo para chicos. 'Incluso', señala, 'algunas madres vienen los primeros días a montar la habitación de su hijo, pero luego se les pasa'. La directora del Vedruna, un centro sólo para chicas, minimiza esta circunstancia, pero reconoce que 'hay muchos hijos únicos, cerca del 40% de las estudiantes de este centro lo son, y sus padres quizá sean más protectores'. En este centro, como en muchos otros, de domingo a jueves hay que entrar antes de las 12 de la noche y el resto de días hay libertad horaria. 'Ahora la pelea está en los jueves', explica Quesada con condescendencia, 'pero es que se está aquí para estudiar'. Y no sólo eso, también para participar en las actividades que deben ofrecer los colegios.

Para quienes apuestan por hacer del colegio mayor su hogar durante toda la carrera, los centros realizan distintas funciones. Por ejemplo, Josep María Simón, director del Colegio Mayor La Salle, adscrito a la UB, explica que 'el primer año, se apoya al residente a superar el cambio; en el segundo, se le ayuda a consolidar su trayectoria; y, en los dos últimos, se le aportan recursos para mejorar el final de carrera', apunta. En ese sentido, Simón cita los acuerdos de su centro con la Cámara de Comercio de Barcelona, que permite trasladar a los alumnos los requisitos que piden las empresas para que ellos adecuen su historial académico a la necesidad del mercado.

Un brillante expediente (o, cuando menos, un 8 de nota media) es esencial para la asignación de plaza, pero no es lo único. 'Se tienen en cuenta los hábitos de estudio y la predisposición para el trabajo', explica Simón. Las aficiones, la práctica de deportes, la vinculación a movimientos scouts o haber estudiado idiomas en el extranjero también puntúan. Los colegios se esfuerzan en dar a conocer sus diferencias respecto a las residencias. 'Un colegio mayor no es un hotel, con lo que es muy importante establecer un buen clima de convivencia', explican en el Pedralbes.

En el Nebrija, como en la mayoría, existe un código de conducta que, por ejemplo, prohibe el botellón, 'pero se parte de que todos son adultos y saben qué se puede hacer y que no'. Y, por ejemplo, no se puede hacer, como así cuenta una leyenda universitaria, llenar la habitación de tierra y plantar marihuana.

Sin duda, las adecuadas dosis de diversión, son otras de las virtudes de los colegios mayores.

Centros públicos y privados

Los colegios mayores son de fundación directa por una universidad y, por tanto, propios de esa universidad o de fundación privada adscritos a un campus. Por ejemplo, la Universidad Complutense de Madrid (UCM), la más grande de España en número de alumnos con cerca de 90.000 estudiantes matriculados, cuenta con unas 10.000 plazas en colegios mayores. De éstas, unas 1.000 están en los seis centros de fundación directa que existen y el resto, unas 9.000 plazas, en la treintena larga de centros adscritos.

Los centros públicos son todos laicos y en los privados hay de todo. La separación por sexos o su carácter mixto se da en ambos. Los criterios de admisión son similares: expediente académico, nivel económico y entrevista personal. Contar con una plaza en la universidad de referencia es obligatorio. La dirección de los públicos está a cargo, en muchos casos, de profesores de la universidad y se rigen por los estatutos de la misma.

Todos están obligados a promover la formación cultural y científica. De ahí que, además de alojamiento, deban ofrecer actividades y el espíritu participativo del colegial sea algo a su favor para acceder a un centro.

Direcciones

www.ugr.es es la página de la Universidad de Granada que ofrece el listado de Colegios Mayores de España más completo de internet.

www.mtas.es/injuve da información de sus propias residencias.

www.compartepiso.com es una de las muchas páginas donde buscar casa en cualquier ciudad de España.

Lejos del calor del hogar

Residencias

La libertad de movimientos que ofrecen las residencias las hace atractivas para un gran número de estudiantes. Entre los principales operadores, destacan Resa, con gran implantación en Cataluña. La compañía tiene 19 centros distribuidos por toda la geografía española. Por su parte, Campus Patrimonial, dispone de centros repartidos en Valencia, Logroño y Andalucía.

Solidaridad

ONG y entidades financieras disponen de programas que ponen en contacto a jóvenes y personas mayores. Los universitarios utilizan de manera gratuita la vivienda a cambio de cuidar del anciano y compartir los gastos comunes. Así, por ejemplo, Caixa Catalunya cuenta con la iniciativa Viure y Conviure (vivir y convivir) y en la Universidad Complutense de Madrid, la ONG Solidarios desarrolla el Programa de Vivienda Compartida entre Ancianos y Estudiantes.

Injuve

A través del Ministerio de Trabajo, el Instituto de la Juventud dispone de plazas en residencias universitarias en Madrid (380), Cerdanyola del Vallés (400), Salamanca (355), Valladolid (400), Málaga (260), Granada (150) y en proyecto en Badajoz, Murcia, Almería o Cartagena. Renta familiar, expediente y distancia del hogar son los criterios para acceder a una plaza.