EDITORIAL

Sanidad, alcohol y tabaco

Las comunidades han acumulado en dos años de gestión autónoma de la sanidad un déficit de 7.000 millones de euros. Ahora, amparados en una supuesta cesión mal calculada de competencias y un incremento desigual de población, plantean al Gobierno que corrija los desequilibrios, que ponga el contador financiero a cero. El Ejecutivo ya ha admitido que hará un esfuerzo en septiembre, pero en todo caso sólo está dispuesto a financiar 'a medias' el coste. Y para evitar ulteriores desajustes, Solbes propone ahora subidas de los impuestos indirectos más ligados al gasto sanitario, cuales son el alcohol y el tabaco. La propuesta es sensata, puesto que supone cargar el sobrecoste a quien en mayor medida lo genera; pero es la fórmula más cómoda para las regiones. ¿No tendría más sentido traspasar primero la competencia fiscal a quien tiene la responsabilidad del gasto, para que soporte también el trago político de subir los impuestos?