Consumo

La riqueza de los hogares es diez veces superior a su renta

La riqueza de las familias es diez veces superior a su renta bruta disponible, la relación más alta de los países ricos. Esta circunstancia, que está siendo utilizada como apalancamiento del consumo y la inversión, está condicionada por la fuerte revalorización de los activos inmobiliario y la baja renta nominal comparada de los españoles.

Un informe del Servicio de Estudios de Caixa Catalunya revela que la riqueza total de las familias (la de carácter inmobiliario y la financiera) es diez veces la renta bruta disponible de los hogares, un valor desconocido en el mundo, especialmente entre los países ricos. A largo plazo en los países ricos el número de veces que la riqueza total de los hogares contiene su renta bruta disponible oscila entre 4,5 y 5,5 veces. Esa circunstancia está facilitando en España los fuertes incrementos de la inversión y el consumo privado en los últimos años.

Sin embargo, al menos dos circunstancias han influido de forma determinante en esta elevación relativa de la riqueza de las familias. Por un lado, la fuerte revalorización de los activos inmobiliarios en los últimos ejercicios, junto con una gran concentración de los mismos en manos de los hogares; y en segundo lugar, la menor renta nominal comparada de los españoles en relación a los países más ricos.

En todo caso, en España se ha producido un incremento de esta relación muy fuerte en los últimos años, ya que hace sólo diez años países como Japón o Italia superaban a España. En 1995 la riqueza total de los hogares en España era 6,7 veces su renta bruta, mientras que en Italia y Japón era de 7 y 7,6 veces respectivamente.

Temor a los tipos

Pero mientras que estos dos países se han estancado, en España ha llegado hasta diez en 2004, según las estimaciones provisionales de Caixa Catalunya, y lo superará sobradamente en 2005, según el citado informe. Siguen siendo, no obstante, Italia y Japón los dos países del G-7 que siguen a España, con ratios ligeramente superiores a siete.

El informe de la caja catalana advierte del riesgo para la buena marcha del consumo y la inversión si al alto nivel de endeudamiento siguiese una subida de tipos de interés, ya que en la actualidad están en los niveles mínimos de los últimos años.

Recuerda también que en el Reino Unido se inició una política monetaria más restrictiva para frenar los precios crecientes de las casas, y a lo largo de dos años la autoridad monetaria logró neutralizar la subida.

Medida en términos de producto interior bruto, según el Banco de España, la riqueza financiera de los hogares es del 91,6%, mientras que la inmobiliaria supone el 520% del producto.

La de naturaleza financiera está estancada en los últimos años en relación a la renta disponible entre 1,5 veces y dos veces, ya que las dos variables crecen a ritmos parecidos, salvo cuando se registran fuertes revalorizaciones en los activos bursátiles. Así, en 1998 y 1999 la riqueza financiera era dos veces la renta bruta disponible.

El patrimonio financiero, la mitad de los activos

Ahora las familias tienen unos activos financieros de 1,36 billones de euros y unos pasivos financieros, fundamentalmente contratados para financiar sus inversiones inmobiliarias, de 595.183 millones de euros; por tanto, su riqueza financiera neta (la diferencia) es de 770.227 millones de euros, según los últimos datos disponibles del Banco de España. La riqueza financiera supone el 56,4% del total de los activos financieros de las familias, la tasa más baja de los diez últimos años.

La tasa más alta la alcanzó en 1998, con un 72,6%, como consecuencia de la fuerte revalorización de los activos bursátiles, justo en los años previos a la revalorización de los activos inmobiliarios, que han sido los directamente responsables del crecimiento de los pasivos financieros o endeudamiento de los hogares.