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España también desarrolla software

Alguien citaría el desarrollo de software como un sector activo en el tejido empresarial español? Casi con toda seguridad, no. Pero aunque nuestro país, y ni siquiera Europa se consideren punteros, en la fabricación de programas informáticos, hay unas 3.000 empresas españolas que viven de ello.

El dato procede de la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones de España (Aetic), que apunta además que casi la totalidad de ellas (el 98%) son pymes.

Antonio Cimorra, director de Tecnologías de la Información de Aetic, considera que el desarrollo del sector es similar a países de nuestro entorno como Francia, Italia e Inglaterra. 'Hay que distinguir entre dos tipos de software, el empaquetado y el software a medida', explica. En el empaquetado es el fabricante el que produce un sistema operativo, una base de datos o aplicaciones genéricas, y lo pone en el mercado tal como lo ha desarrollado, 'en este campo no producimos prácticamente nada, pero tampoco lo hacen franceses ni alemanes'. La situación mejora cuando se trata de entornos más específicos como contabilidad, medicina o farmacia, 'en los que somos muy competitivos', asegura.

En cuanto al otro gran apartado, el software a medida, es donde trabajan la mayoría de las firmas españolas, 'la cercanía es una ventaja, se trata de empresas de pocos empleados, muy flexibles, que pueden cubrir muchos perfiles'.

No hay datos específicos sobre la facturación de los desarrolladores de programas informáticos, lo que sí se sabe es que el sector total, que incluye las comercializadoras fue de 2.153 millones el año pasado, un 7% más que en 2003.

De las 3.000 empresas, 1.300 trabajan para la plataforma de Microsoft en España. Pero como Carlos Jiménez, de Secuware, explica, esta cifra se queda corta porque no incluye las empresas que, como la suya, trabajan en el entorno de este gigante informático pero no figuran en el registro, porque cuando empezaron su trabajo éste todavía no existía y figuran en el de EE UU.

Otro gran foco de actividad es el software libre. Según Patricia de las Morenas, directora general de la consultora Andago, en España hay unas 400 firmas que se dedican a desarrollar programas informáticos en el entorno de Linux, 'la gran mayoría de entre cinco y diez trabajadores'. Sus previsiones para el futuro no son demasiado optimistas: 'Ha crecido más el número de empresas que el mercado y ahora vamos a asistir a un proceso de selección y especialización'.

¿Por donde irá el futuro del sector? La industria del software va a experimentar cambios significativos. Miguel García Filoso, de Aetic, pronostica la aparición de una nueva generación de aplicaciones en las que se potenciará la integración de los programas, 'los estándares de integración abrirán nuevas oportunidades porque se podrá desarrollar software para parcelas más concretas que las empresas españolas no deben desaprovechar'. Por otra parte, el software de código abierto generará nuevos modelos de desarrollo y explotación de licencias, 'es probable que cada vez más se vayan desplazando los ingresos basados en la licencia a otras líneas de negocio como servicios y soporte'.

Secuware, la seguridad

Carlos Jiménez, director de Secuware, asegura que en España se desarrolla buen software, 'hay muchas empresas con un excelente nivel, sobre todo en el campo de la seguridad, lo que ocurre es que son desconocidas'.

Antes de Secuware, Jiménez creó Anyware, una compañía especializada en el desarrollo de software contra virus informáticos, que fue adquirida por McAfee en 1998. En ese mismo año fundó Secuware. Durante los dos primeros años de vida, la empresa se centró en el desarrollo de productos de seguridad para el Ministerio de Defensa español. En la actualidad Secuware tiene una plantilla 50 personas y una facturación de 6,5 millones. El beneficio neto antes de impuestos, según explica Jiménez, es de 1,5 millones.

'Si una empresa desarrolladora de software encuentra un buen producto puede ser muy rentable', asegura, 'además en este sector importa menos que en otros donde esté ubicada compañía, porque en realidad sólo necesitas un PC'.

Scytl, voto electrónico

El voto por Internet está todavía lejos de ser una realidad generalizada, pero hay compañías que están trabajando ya hace muchos años en que sea posible y sobre todo seguro. Una de ellas es la española Scytl, que ha desarrollado un software de seguridad para las votaciones electrónicas llamado Pnyx. El mes pasado llegó a un acuerdo con HP para comercializarlo en todo el mundo. De momento las dos compañías han trabajado juntas en las primeras elecciones del mundo que permitían el voto vinculante, celebradas en Suiza el año pasado. 'Lo importante es garantizar que la persona que vota sea quien dice ser y que nunca nadie pueda ligar el voto con la persona que ha votado', explica Andreu Riera, consejero delegado de Scytl, para definir la función que realiza su software.

Scytl surgió en el año 2000 como spin-off de un grupo de investigación de la Universidad Autónoma de Barcelona, que trabajaba en este campo desde el año 1994.

Compass, vivir de exportar

La firma catalana Compass se ha especializado en desarrollar software para ingeniería. En uno de sus proyectos colabora con el departamento de electromagnetismo de EADS y aporta parte de la tecnología para decidir la colocación de las antenas, teniendo en cuenta los campos electromagnéticos que generan. De momento se ha empleado en el desarrollo del Airbus A380. Ramón Ribó, director de Compass, explica que vender software español en Alemania es complicado 'a un alemán le suena extraño, es como si viniera aquí un marroquí con un buen programa, mucha gente se preguntaría si se hace software allí'. En el caso de Compass, que factura el 50% fuera, es más fácil porque sus trabajos siempre están ligados 'a centros de investigación de prestigio internacional'. Ramón Ribó y Julio García Espinosa crearon Compass en el año 2001. Con una plantilla de ocho personas, prevén cerrar el año con una facturación de 750.000 euros.

Monolab, código abierto

Juan Tomás, es conocido como presidente de Hispalinux, la asociación española de usuarios y desarrolladores de software libre, pero es también director de Monolab, una compañía que trabaja en ese entorno. 'El hecho de que trabajemos con código abierto implica que la mayoría del software que necesitamos casi siempre esté hecho y sólo haya que añadir adaptaciones o funcionalidades concretas', explica.

En cuanto al futuro de las empresas del sector, Tomás no cree que tenga que pasar necesariamente por la desaparición de muchas compañías y la especialización de otras. 'Creo que vienen años de mestizaje, las empresas tendrán que acostumbrarse a dar servicios mixtos, que el cliente les pida a la vez algo de Microsoft y algo de Linux', asegura. Tomás fundó Monolab en el año 2000, en la actualidad tiene una plantilla de ocho trabajadores, y espera cerrar 2005 con unas ventas de 500.000 euros.