Alemania

Merkel apuesta por el eje franco-alemán para liderar la UE

La candidata cristianodemócrata a la cancillería alemana, Angela Merkel, fue ayer recibida casi con honores de jefe de Estado por el presidente francés Jacques Chirac, a pesar de que las elecciones alemanas ni siquiera se han convocado. Merkel abogó por el eje franco-alemán para liderar las reformas políticas en la UE.

De momento, Angela Merkel sólo es la candidata conservadora a la cancillería alemana en las elecciones previstas para el próximo otoño. Sin embargo, estas elecciones que casi todo el mundo da por seguras ni siquiera se han convocado todavía. El presidente federal, Horst Koehler, tiene hasta el viernes como máximo para disolver el Parlamento y convocar los comicios o dar marcha atrás y renunciar a convocar elecciones anticipadas.

Pero los máximos líderes francés parecieron obviar la realidad y actuaron ayer como lo está haciendo la mayoría de la sociedad alemana: dando por hecho que habrá elecciones y que las ganarán los cristianodemócratas con Merkel a la cabeza.

Así, la candidata conservadora fue recibida ayer, prácticamente con honores de jefe de Estado, en la residencia oficial francesa del Eliseo por el presidente galo, Jacques Chirac. El encuentro duró unos 90 minutos y tras él, Merkel aseguró que la entrevista estuvo 'marcada por la conciencia del hecho de que la continuidad de la construcción europea depende ampliamente de las relaciones franco-alemanas'. Es más, precisó que es necesario que Francia y Alemania 'deben ser el motor de todas las iniciativas' que se tomen en el seno de la Unión.

De esta manera, Merkel lanzó un mensaje de tranquilidad los analistas y a las propias autoridades francesas, también conservadoras, entre quienes se ha dicho que una victoria de la cristianodemócrata resentiría el motor franco-alemán.

Chirac, por su parte, coincidió con la visión de Merkel, que también fue recibida ayer por el primer ministro francés, Dominique de Villepin, y por Nicolas Sarkozy, ministro del Interior y presidente del partido conservador UMP, que gobierna en Francia.

Mientras, los alemanes siguen a la espera de que se convoquen las elecciones para otoño. Algo que podría no suceder si el Tribunal Constitucional da la razón a los diputados que piensan recurrir la anticipación de los comicios, amparándose en que la Constitución alemana no recoge la autodisolución del Parlamento.

La élite alemana apoya a la candidata conservadora

La candidata conservadora a la cancillería alemana, Angela Merkel, gana cada día que pasa más apoyos, al mismo tiempo que el actual canciller, Gerhard Schröder, los pierde. Ayer fue la potente patronal de la industria alemana la que se decantó por el programa electoral de Merkel, a pesar de que declinó hacer una recomendación explícita para que se vote a los cristianodemócratas en las elecciones de otoño.

También las élites políticas y económicas alemanas, consultadas por el instituto de demoscopia Allensbach para la revista económica Capital, mostraron ayer su apoyo a la candidata conservadora. Ocho de cada diez dirigentes encuestados consideran que Schröder está al final de su carrera política y el 67% interpreta que con la decisión de convocar elecciones anticipadas 'ha capitulado ante los problemas de Alemania'.