Dimisión

El presidente de Morgan Stanley abandona el cargo por las presiones de inversores y ex directivos

El presidente de la compañía financiera estadounidense Morgan Stanley, Philip Purcell, ha anunciado hoy que abandonará el cargo tras varios meses de presiones de inversores y ex directivos. Purcell, de 61 años, ha anunciado su decisión en una carta a los empleados en la que dice que se retirará cuando se encuentre un sucesor o a más tardar antes de la próxima reunión anual de la firma, en marzo de 2006.

Su renuncia se produce tras informaciones de prensa que afirmaban que la junta directiva de Morgan Stanley, reunida el fin de semana, había tomado la decisión de despedirle.

El anuncio coincide además con informaciones de la firma en las que indica que los beneficios en el segundo trimestre fiscal del año serán inferiores a las previsiones de los analistas.

"Está claro que a la luz de los continuos ataques personales contra mi, y del nivel de atención negativa sin precedentes que ha tenido que soportar nuestra firma, y cada uno de ustedes, esto es lo mejor que puedo que hacer por ustedes, nuestros clientes y los accionistas", dice en la carta.

Orgullo por los logros de la firma

Purcell, quien se incorporó a Morgan Stanley en 1997 y cuya

dimisión pedían algunos accionistas por considerar que su gestión no era satisfactoria, dice sentir un gran "orgullo" por los logros de la firma desde la fusión en 1997 con la financiera Dean Witter, el mismo año que él llegó a la firma.

El todavía presidente hizo un balance positivo de su gestión, en el que destacó la revalorización de sus acciones en la Bolsa. En la carta, el directivo considera que los ataques que ha recibido son "injustificados" y no muestran indicios de cesar, y explica que lo importante no es una persona, sino los más de 50.000 empleados de la compañía, sus clientes y accionistas.

El anuncio de su renuncia coincide con informaciones de la firma, según las cuales, sus beneficios en el segundo trimestre fiscal del año serán inferiores a los previstos por los analistas.

La compañía calcula que sus beneficios por acción serán entre un 10 y un 15% inferiores a los del segundo trimestre fiscal del año pasado, cuando alcanzaron 1,1 dólares por acción. Eso equivaldría a unas ganancias de 88 ó 94 centavos por título, mientras que los analistas habían estimado 1,12 dólares.

Las acciones de Morgan Stanley cerraron el pasado viernes a un precio de 49,88 dólares, mientras que su cotización más alta en las 52 últimas semanas fue de 60,51 dólares.

Los títulos subían hoy en operaciones informáticas fuera de la sesión oficial un 4,6%, hasta los 52,18 dólares, un incremento que los analistas vinculan al anuncio de la próxima salida de Purcell.