Gestión

Las políticas sociales deben adaptarse por países

GlobeScan, una encuestadora de opinión internacional, ha puesto en evidencia que el concepto de responsabilidad social corporativa varía enormemente según los países y las culturas. Para los clientes chinos, la prioridad en los compromisos de una empresa debe ser asegurar una gran calidad de sus productos; para los alemanes, es el asegurar el empleo, y en Sudáfrica, la prioridad es su contribución a mejorar el sistema sanitario y educativo.

La encuesta, realizada entre ciudadanos de más de 20 países, refleja la disparidad de criterios que se manejan al hablar de los compromisos sociales de las empresas. La principal conclusión de esta investigación es que estas diferencias van a ponérselo muy difícil a las multinacionales que quieran ganarse la confianza de los ciudadanos con un mensaje único.

'Este es un argumento para crear unas políticas de responsabilidad que busquen el equilibrio entre lo global y lo local', asegura Lord Holme, presidente de GlobeScan.

El problema se da porque los principios y los compromisos corporativos deben ser los mismos para que haya una homogeneidad a la hora de percibir la marca, pero parece que esos valores hay que adaptarlos a cada país, porque si no se corre el riesgo de estar pasando por alto las principales inquietudes de sus ciudadanos.

También hay similitudes entre países muy diferentes. Por ejemplo, en EE UU, Francia, Italia, Suiza, Filipinas y una gran parte de Suramérica, los ciudadanos creen que la responsabilidad corporativa debe girar en torno al trato justo de los empleados. En Australia, Indonesia y Reino Unido, es donde se muestran más inquietos respecto al medio ambiente.

Preferencias

En Europa, el tema de la formación y educación es la principal área (24%) donde deben centrar sus acciones sociales, según la encuesta de GlobeScan. Le siguen los temas de salud (18%), pobreza (17%), medio ambiente (11%), seguridad (10%) y artes (8%).