EDITORIAL

Reglas fiscales para todos

Tras la reunión de ayer con representantes de ERC e IU, el vicepresidente segundo del Gobierno sabe que sus socios en el Congreso no le ayudarán a sacar adelante el techo de gasto del Estado para 2006, propuesto por el Ejecutivo, si éste no accede a incluir en la nueva ley de estabilidad presupuestaria un mayor margen de déficit para las comunidades autónomas.

Gobernar en minoría exige siempre contraprestaciones a los socios parlamentarios, pero es de desear que la nueva ley de estabilidad no se convierta en un texto normativo en el que se discrimine fiscalmente a unas administraciones sobre otras.

Lo primero que tiene que vigilar Pedro Solbes es un trato igual para el Estado central, comunidades autónomas y municipios. En segundo lugar, es imprescindible que ese mayor margen de gasto, sin duda admisible en tiempos de mala coyuntura económica, no se convierta en un pretexto para legitimar el déficit público como instrumento de crecimiento económico. Déficit puntuales sí, pero no estructurales. La estabilidad en las finanzas es un valor muy preciado que no se debe perder.