Tecnología

Alierta achaca la brecha digital en España a la falta de interés ciudadano

Que España está en los puestos de cola de Europa en materia de tecnología es una certeza que constatan cada día las estadísticas, lo que no está tan claro es quién es el responsable. El presidente de Telefónica, César Alierta, aseguró ayer que la brecha digital no es un problema de infraestructuras ni de oferta, sino de demanda.

Las declaraciones del ejecutivo se realizaron ante la comisión de industria del Senado y allí Alierta explicó que las encuestas dan una y otra vez el dato de que el 50% de los ciudadanos no tiene interés en las nuevas tecnologías. Telefónica 'hace todo lo posible', explicó, con las ofertas más desarrolladas, coberturas muy extensas de los servicios y precios asequibles, pero ante esta realidad 'poco se puede hacer'.

En este punto es donde Alierta pidió ayuda institucional. El objetivo es introducir poco a poco el interés por la sociedad de la información y lo primordial, a su juicio, es que se inicie una tarea de formación. La Administración tiene otro papel importante que jugar y es la digitalización de todos los procesos. Esta tarea 'serviría de estímulo' y para 'crear el ambiente necesario' para el cambio.

El apoyo del Gobierno en la Administración digital y la formación de los ciudadanos no es el único que ayer solicitó Alierta. 'Se nos pide que lleguemos con Internet a sitios que no hay ni agua ni electricidad. También existe una cuota social y España es el único país en el que es el bolsillo del operador el que lo sufraga'.

Alierta compra 133.000 acciones de Telefónica, en la que suma ya un capital valorado en 10,5 millones de euros y que supone el 0,016%

El coste neto del servicio universal asciende a 560 millones entre 2000 y 2002, según ha reconocido el regulador de telefonía y, de esta cantidad, ni el Estado ni el resto de los operadores han hecho aportación alguna. 'Se tendría que haber compensado y no se ha hecho'.

Alierta fue más allá y apuntó directamente al Gobierno. Su argumento es sencillo; cuesta lo mismo llegar a un 85% o 90% de la población que hacerlo al territorio restante. Puesto que lo más beneficioso es que a esa mayoría de la población se le dé una oferta puntera y asequible, el hecho de obligar a Telefónica a llegar al 10% o 15% restante penaliza a la generalidad. ¿Conclusión? 'De esa parte se tiene que ocupar el Estado', sentenció Alierta, quien nunca había sido tan claro en esta petición.

Menos del 6% de los municipios

Para demostrar la implicación de Telefónica y la diferencia con el resto, el presidente del ex monopolio dio un dato desconocido hasta ahora. La compañía que preside invierte en el 100% de los municipios españoles, mientras que la competencia sólo lo hace en el 6%. La cifra tiene un matiz y es que sólo se refiere a redes fijas, como el cable o el par telefónico, y deja fuera a otras tecnologías, pero aun así demuestra el grado de concentración en las grandes ciudades de las nuevas telefónicas.

Enfrente de esta situación está Telefónica y como ayer le tocó hablar a su presidente lo que destacó fueron sus puntos fuertes. Uno de ellos es la inversión en I+D, como lo demuestra, a juicio de Alierta, el hecho de que Telefónica sea la empresa española que más dedica a este campo. En 2004, fue el 8% de los ingresos del grupo. Como ejemplo, el ejecutivo adelantó a los senadores que Telefónica ya investiga el Internet tridimensional; ninguno de ellos dio a entender que sabía de qué se trataba, pero tampoco nadie preguntó.

Los senadores, en cambio, sí se interesaron por la televisión de Telefónica. Hay mucho camino por recorrer, contestó Alierta, porque la penetración en España es mucho más baja que en Europa. Por si había alguna duda, la existencia de Imagenio no condicionará su presencia en Sogecable. 'Vamos a seguir manteniendo nuestra participación en los próximos años, clarísimamente'.

Se desvela el accionariado

Telefónica suele dar algunos datos, pero en general es reacia a mostrar públicamente el estado de su accionariado. Ayer lo hizo en el Senado, aunque la mayoría de estas estimaciones son de hace un año y pueden haber sufrido modificaciones.

Además del BBVA y La Caixa, Telefónica cuenta con un 12% de accionistas institucionales españoles. La base de minoritarios no llega al 20% y el reparto del capital entre españoles y extranjeros está bastante equilibrado.

Un grupo importante del accionariado lo componen accionistas institucionales internacionales y este reparto da alguna sorpresa. Europa gana por goleada a Estados Unidos y llama la atención el peso de Alemania.

Coincidiendo con la presentación en el Senado, Alierta dio un impulso importante a su peso en Telefónica. El presidente ha comprado en los últimos días casi 133.000 acciones de la operadora. Ahora tiene el 0,016% del capital, con un valor de 10,5 millones de euros.