Estrategia

Telefónica Móviles pone el foco en Latinoamérica y dispara la inversión en la zona

España siempre será la raíz que permite el crecimiento, pero Latinoamérica cobrará este año una importancia especial en Telefónica Móviles. La operadora disparará un 50% la inversión en esta zona, que supondrá el 45% de las ventas gracias a la operación Bellsouth.

Los accionistas de Telefónica Móviles que acudan hoy a la junta anual de la operadora se encontrarán con un panorama muy distinto al de hace justo un año. La compra de las diez filiales de Bellsouth en Latinoamérica ya se ha cerrado y el dibujo de la nueva compañía que ha creado se verá por completo durante este ejercicio, como resaltará el presidente, Antonio Viana.

La repercusión más importante de la adquisición es que reduce la dependencia de España. La filial nacional mantiene su importancia, porque con sus recursos se financia el resto de las operaciones. De hecho, Viana presentará hoy la nueva cara de la participada, Belén Amatriaín, que ha tomado las riendas para plantar cara a Vodafone y volcar la competencia en el terreno comercial.

Fortaleza española

Con este activo en la mano, Telefónica Móviles confía en tener el flanco español cubierto. Y con las espaldas guardadas, el reto es Latinoamérica. El mejor ejemplo de esta estrategia son las inversiones anunciadas por la compañía.

Serán 7.700 millones de euros en estos cuatro años y 1.700 millones están dedicados a España. A América Latina le tocan casi 6.000 millones, a razón de 1.500 millones al año, y esto significa que los desembolsos en el Nuevo Continente crecerán este ejercicio un 50% con respecto a 2004 y se duplicarán con creces sobre lo invertido en la zona el ejercicio anterior.

El destino de estos fondos será principalmente la red GSM, que se potenciará en México, Argentina y Chile, en menor medida. Pero la noticia es que Telefónica Móviles también quiere llevar esta tecnología a otros países y hará un despliegue progresivo en Colombia, Ecuador y Uruguay.

En España, mientras tanto, las inversiones caerán. Los desembolsos previstos implican unos fondos de 425 millones al año y eso es bastante menos de lo registrado en años anteriores. La mayoría irá destinado al desarrollo de la red UMTS, que se llevará 1.200 millones de los 1.700 millones previstos a cuatro años.

El nuevo escenario permitirá a Telefónica Móviles prometer a sus accionistas un futuro de crecimientos. La filial española será clave para sujetar el Ebitda y el beneficio neto, pero Latinoamérica traerá el incremento de las ventas. El alza de los ingresos previsto para este año será récord si se consigue y permitirá que los fondos que lleguen del otro lado del Atlántico representen el 45% del total, algo nunca visto en una compañía donde España representa hasta ahora el 70% de la facturación y más del 100% del beneficio.

Las cifras estimadas apuntan a un crecimiento entre el 33% y el 36% en 2005, a partir de un alza de las ventas de sólo el 6% en España.

Un último aspecto a destacar para el nuevo año es el esquema de la compañía, que se centrará más en proyectos horizontales -sola o acompañada de otras filiales de Telefónica- y en la captación de las sinergias que le permite su tamaño.