Textil

La crisis del sector frena los aranceles preferentes a países pobres

La vorágine que vive actualmente el comercio en Europa tiene otra pata polémica. La revisión del sistema de preferencias arancelarias, prevista inicialmente para el 1 de junio, tendrá que esperar a que se aclare el asunto de las salvaguardas a los textiles chinos.

El sistema de preferencias generalizadas (SPG) establece desde hace tres décadas una serie de privilegios arancelarios no recíprocos a los países en vías de desarrollo, 177 según la última lista. El SPG incluye la modalidad llamada 'Todo menos armas', que da libre acceso a todos los productos no armamentísticos que provengan de los 40 países más pobres del mundo. Entre las recomendaciones del Grupo de Alto Nivel para salvar la industria textil europea se encuentra la reforma del SPG, 'para que beneficie a los países más débiles', incluidos algunos como Bangladesh, con una considerable industria textil. Pero detrás de esta 'priorización' de los más necesitados está la posibilidad de dejar fuera de los aranceles preferentes a países como China o la India, que, si bien están lejos de tener unos niveles de renta per cápita aceptables, amenazan con inundar Europa con sus productos.

El nuevo SPG cuenta ya con un texto aprobado por el Parlamento y la Comisión, que simplifica su funcionamiento y vincula las ventajas a la firma de convenios internacionales sobre regulación laboral y protección medio ambiente. Pero el Consejo Europeo, de momento, ha puesto el freno.

Porcentaje de criba

La Comisión propuso excluir de las ayudas a países que representen más del 12,5% de los textiles importados por la UE, incluyendo China. Los países Mediterráneos piden rebajarla al 10%, de forma que también quede fuera de las ayudas la India.