En defensa de los minoritarios

Prioridad en la defensa de los derechos

Pero esta presencia masiva del ahorro popular en sociedades cotizadas no ha venido acompañada de transparencia. Los escándalos financieros que se han sucedido en España (quiebras de las agencias de valores AVA y Gescartera, del chiringuito Investahorro, Dinámica Directiva, las maniobras de Telefónica en Terra, etcétera) han evidenciado la fragilidad del pequeño ahorrador.

Debilidad por la falta de formación e información que los intermediarios financieros, especialmente bancos y cajas, no sólo no han sabido paliar con profesionalidad, sino de la que se han servido para colocar productos al margen del perfil o necesidad del cliente: los falsos fondos 'garantizados' y los 'depósitos' estructurados vendidos por la mayoría de bancos y cajas.

Pero debilidad también en cuanto accionistas, ya que poseen unos derechos que inciden en el aspecto social de la empresa. La opacidad de los consejos de dirección, pese a los cambios legales de 2003; unas juntas generales pendientes de una reforma que las dote de una mínima credibilidad democrática y participativa…, constituyen laberintos donde el sistema de delegación de voto permite a los consejeros acudir a su cita anual con las juntas ya aprobadas.

Los pequeños inversores están indefensos ante las tomas de decisiones de los grandes grupos de inversión, en ocasiones utilizando estrategias contrarias a los intereses de los más. Como sucedió con Terra, donde esos pequeños accionistas invirtieron sus ahorros confiando en el buen nombre de Telefónica, en su arrolladora publicidad, cuando no en las predicciones del 'experto' de turno que recomendó su compra y que cuando la situación varió, no ha dudado en 'llamarse andana'.

Como vemos, y al margen de pequeños inversores que disponen de medios para gestionar directamente su patrimonio, los paralelismos entre la condición de pequeño accionista y consumidor son evidentes. El uso generalizado de estos productos de ahorro ha puesto de manifiesto la necesidad de enfocar la defensa de los pequeños ahorradores accionistas al amparo del movimiento de consumidores.

La Asociación de Usuarios de Bancos Cajas y Seguros, Adicae, ha demostrado su independencia y capacidad para llevar adelante una defensa que dote de mayor transparencia al mercado, logre una representación fiel de los intereses de los pequeños ahorradores, así como su educación financiera. Tareas, por cierto, que la Ley para la Defensa de Consumidores y Usuarios establece de manera específica para todos los consumidores.

En este contexto, otros sectores han pretendido arrogarse esta facultad. Así, han surgido despachos de abogados que bajo distintos camuflajes (asociación para la defensa del accionista, para la defensa de partícipes de fondos de inversión, o la recién estrenada Aemec, de claros intereses políticos, mediáticos y mercantiles) han acometido su particular abordaje al mundo asociativo. Sólo después de convertir a sus 'socios' en clientes, no han dudado en quitarse la careta. No hay que olvidar a los oportunistas, a quienes basta un móvil y un ordenador para crear una 'asociación' de accionistas. Nadie sabe cuáles son sus intereses reales aunque la intención de convertir su plataforma en negocio contribuye a formarnos una idea de los mismos.

Con relación a la citada Aemec, basta leer sus estatutos para comprobar que entre sus socios pueden figurar cualquier persona física o jurídica 'que canalice la inversión de una pluralidad de sujetos'. No está pensando, desde luego en los pequeños ahorradores, sino en lo que denomina 'minoritarios' y que le garantizaría ejercer cierto control en las sociedades a través de la sindicación de acciones. Tal sindicación está pensada únicamente como mecanismo para concentrar votos de accionistas, pero los verdaderos problemas de los pequeños ahorradores en Bolsa, como ya hemos apuntado, pasan antes por el desconocimiento informativo y de la operativa a que ven sometido su ahorro, así como, la indefensión en supuestos de conflicto con la sociedad.

Adicae es una asociación de consumidores especializada en cuestiones financieras y con larga experiencia en la defensa del pequeño accionista. No es una asociación de víctimas, es una asociación que está representando los intereses de usuarios y ahorradores en organismos como Euroshareholders (Federación Europea de Asociaciones de Pequeños Accionistas), y es miembro del Comité Consultivo de la CNMV. Adicae está contribuyendo a introducir en el mercado una serie de mejoras con el mismo objetivo que ha querido marcar Manuel Conthe tras hacerse cargo de la presidencia del organismo regulador: la defensa de los pequeños ahorradores, mayoritarios en la Bolsa española, como principal preocupación.