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El lechazo asado sale de Castilla y León

Si se quiere comer un buen lechazo asado es importante mantener la tradición y hacerlo como se hacía hace dos generaciones: en un horno de ladrillo o adobe y alimentado con leña. La Asociación de Asadores de Lechazo de Castilla y León, constituida hace dos años, quiere que la tradición salga de la comunidad autónoma.

'El lechazo es un valor del que los castellanoleoneses no éramos conscientes y que vale la pena exportar', explica Antonio Cristóbal Albarrán, presidente de la Asociación. Con ese fin, celebran hasta el próximo 20 de marzo el Segundo Encuentro Gastronómico, lo que permitirá a los amantes del asado disfrutar de un menú entorno al lechazo (el nombre que reciben las crías de oveja que todavía maman) por entre 32 y 36 euros.

Por ahora, la asociación cuenta con 60 asadores en Burgos, Segovia, Valladolid, Palencia, León, Soria, Ávila, Santander, Madrid y Alicante. Al encuentro de este año se ha incorporado un restaurante barcelonés, El Yantar de la Ribera, en la calle Roger de Flor, 114. Los establecimientos participantes tienen en sus fachadas una placa identificativa con un horno de lecha y la inscripción Asociación de Asadores de Lechazo de Castilla y León y emplean siempre animales con indicación geográfica protegida. 'Queremos darnos a conocer porque estamos convencidos de que la gastronomía será un pilar básico en el futuro del turismo', explica Cristóbal Albarrán.