Cuentas del año

Los bancos españoles ganaron 7.766 millones en 2004, mayor cifra de su historia

Los bancos españoles ganaron el año pasado por primera vez en su historia más de 7.000 millones de euros, en concreto 7.766 millones, un 23,4% más que el año anterior gracias al crecimiento de su volumen de negocio pero, sobre todo, a la mayor aportación de su cartera industrial.

Según los datos publicados hoy por la Asociación Española de Banca (AEB), los grupos bancarios que operan en España vieron cómo el negocio puramente bancario siguió estrechando su rendimiento por la creciente competencia entre entidades, circunstancia que compensaron con los mayores ingresos obtenidos en las participadas. En concreto, los dividendos y resultados de sus participaciones ascendieron a 2.700 millones de euros, frente a 2.000 millones el año anterior.

También destacó en la cuenta de resultados de los bancos la contención de costes, que sólo crecieron el 2,9%, y las menores cuantías destinadas a amortizar fondos de comercio y a provisiones para insolvencias, dado "el mejor comportamiento de la morosidad y a las buenas perspectivas económicas", según el asesor de la AEB Julio Rodríguez.

Las comisiones netas ascendieron a 10.073 millones de euros, un 7,6% más, debido a los mayores saldos gestionados en fondos de inversión y pensiones respecto al año anterior, así como a las tarjetas.

Con todo ello, y pese al "importante quebranto" causado por el pago de las prejubilaciones -la AEB no lo cuantificó-, los beneficios de los grupos bancarios crecieron el 23,4%, hasta 7.766 millones de euros, de los que casi el 76,5% correspondieron a los dos gigantes -Santander y BBVA-.

Los responsables de la AEB creen que la evolución de los resultados de 2005 será "prácticamente una repetición de los de 2004", pues no espera movimientos en los tipos de interés y, previsiblemente, las entidades volverán a esforzarse en la contención de costes.

Más oficinas y menos morosos

En 2004, el margen de intermediación -diferencia entre ingresos y gastos de créditos y depósitos, más dividendos- creció el 6,9%, en tanto que el ordinario -añade comisiones y resultados de operaciones financieras- creció el 6,3%, y el de explotación o de la actividad puramente bancaria, el 11,4%.

A estos crecimientos contribuyó también el mayor volumen de negocio gestionado. La inversión crediticia -aunque en este caso teniendo en cuenta sólo la actividad en España- creció un 14 por ciento y los débitos a clientes, un 2,55 por ciento.

En la evolución de las entidades que operan en España destacó el año pasado como el primero después de una larga etapa en el que los bancos abrieron más oficinas que cerraron. Gracias a ello, su red creció en algo más de cien sucursales, algo que previsiblemente volverá a ocurrir este año.

Las cifras de la banca del año pasado demuestran, además, que la tasa de morosidad bajó de nuevo hasta el 0,69 por ciento, la más baja de su historia y, por quinto año consecutivo, por debajo del 1%.