Laboral

Hewlett-Packard despide a Fiorina tras cinco años de tormentosa relación

Carly Fiorina presentó ayer la dimisión como presidenta y consejera delegada de Hewlett-Packard, tal y como le pidió el consejo. Un portavoz de la firma informática reconoció que entre ambas partes había importantes diferencias en cuanto a la estrategia y que esa ha sido la causa de la ruptura. En una conferencia con analistas, HP se marcó como objetivo acelerar el crecimiento de un gigante que busca presidente.

El consejo de HP quería mejores resultados, con un golpe de timón y rápido. Por ello, ayer aceptó la dimisión que había pedido a Carly Fiorina. Para sustituirla, se ha nombrado presidenta no ejecutiva a uno de sus miembros, Patricia Dunn, y consejero delegado interino al director financiero Robert Wayman, quien pese a haber dicho el año pasado que quería retirarse asume ahora dos cargos.

Fiorina dijo que lamentaba las diferencias 'en la ejecución de estrategias' entre ella y el consejo, pero que aceptaba la decisión. La ya ex líder de HP deja el cargo a cambio de un cheque de 21,1 millones de dólares.

En una conferencia con analistas, Dunn dijo que no se había dado un solo hecho que haya desencadenado el despido de Fiorina, sino que ha sido una decisión que se ha madurado en el tiempo. El consejo busca 'acelerar el crecimiento de la empresa', dijo. 'HP necesita un líder que nos haga mejorar', apuntó Wayman. HP ha empezado así la búsqueda de un consejero delegado.

La marcha de Fiorina se produce tras meses en los que se ha filtrado el descontento del órgano directivo con su lentitud para convertir a HP en una compañía más equilibrada, incluso tras la controvertida compra de Compaq en 2001 por 19.000 millones de dólares. El consejo estima que la operación no ha rendido los frutos deseados.

A Fiorina se le achaca que no haya mejorado los beneficios y la rentabilidad y, además, que la empresa haya perdido competitividad y mercado frente a sus dos grandes competidores: Dell (que desde el año pasado vende más PC que HP) e IBM. De hecho, se critica que tras la compra de Compaq, HP tenga los mismos problemas. Y es que, además de no ser líder en PC, pierde posiciones en ventas de servidores y bases de datos frente a otras compañías más dinámicas como IBM.

La joya de la corona, la división de impresión e imagen, genera tres cuartos de los beneficios y su margen de rentabilidad sobre ventas, del 16%, contrasta con el 1% de la de PC. Fiorina dijo que ésta sería del 3% tras comprar Compaq.

HP ha decepcionado durante varios trimestres a los analistas y en sus últimos resultados, los recortes de costes y cuestiones fiscales, han empujado más a los beneficios que la rentabilidad operativa. Por esta razón, los resultados son tachados de inconsistentes.

Otro punto en contra de la mujer de negocios más reconocida de EE UU es que desde que tomó posesión -julio de 1999- hasta ahora los títulos de la empresa han perdido un 55,6% de su valor frente al 26,2% de bajada del Nasdaq en el mismo periodo. Ayer los inversores celebraban la salida de Fiorina aupando el valor de las acciones un 7%.

Las diferencias con el consejo crecieron en los últimos meses mientras publicaciones como BusinessWeek y Fortune cuestionaban la fusión con Compaq. Pese a todo, y aunque se trasladó a los medios que el consejo quería repartir su poder con otros directores, Fiorina dijo hace días en Davos que sus relaciones eran excelentes.

La combativa, el relevo y la promesa

Carly Fiorina

Ambiciosa, segura e inflexible. Fiorina (Austin, 1954) ha encabezado el índice Fortune de las mujeres más influyentes de EE UU entre 1999 y 2004. Ganó cualidades como ejecutiva a lo largo de una carrera poco vocacional en sus inicios, tras estudiar Historia y Filosofía en Stanford. Fueron las escasas salidas profesionales las que encaminaron sus pasos a los negocios.

Su nombre es sinónimo de poder, pero antes lo fue de revolución. Así lo atestiguan sus 20 años como ejecutiva de ventas en AT&T, la presidencia de Lucent -en 1998 la hizo evolucionar de fabricante de teléfonos hacia las redes- y su trabajo en HP. Aquí condujo la fusión con Compaq y no tembló al enfrentarse a las familias fundadoras. Fue la primera mujer en presidir una empresa del Dow Jones y su obsesión ha sido la de superar a IBM. Se especula con que la política será su próxima estación.

Robert P. Wayman

Ha tardado 36 años en llegar a la cima de HP. Ayer lo logró, aunque quizá las mieles de la gloria le duren poco, ya que Robert P. Wayman -responsable de las actividades financieras de la compañía- ha sido designado consejero delegado interino del gigante informático. Ingeniero de 59 años, se unió al fabricante de ordenadores e impresoras en 1969 a través de la División de Instrumentos en Loveland (Colorado).

Wayman, el miembro más antiguo del consejo de dirección del gigante informático, afronta el reto, provisional o no, de centrar el rumbo de la compañía, que ha sido duramente criticada por su falta de foco. Tablas no le faltan a un directivo que dio la cara cuando la multinacional despidió a 10.000 empleados tras la cuestionada fusión con Compaq y que ha sido la imagen de los resultados, junto con Fiorina, en los últimos años.

Vyomesh Joshi

La estrella emergente de HP está tomando las riendas de las divisiones de mayor y menor rentabilidad de la compañía. VJ, como le conocen en la empresa, recibió el mes pasado el encargo de unificar las áreas de impresión y sistemas personales.

Numerosos analistas ven en él un valor en alza después de que el consejo diera su nombre para formar una terna que se repartiera parte de las responsabilidades de Carly Fiorina. Merrill Lynch destaca su carisma y no olvida el logro de convertir las impresoras -también los consumibles- en la fuente del 76% del beneficio del gigante informático. Su tirón es de tal calibre que su promoción ha sido una de las pocas decisiones de HP aplaudidas por la citada firma de análisis en los últimos tiempos. Joshi trabaja en HP desde 1981 y se declara, más que un gestor, un apasionado de la informática.