EDITORIAL

El empuje del capital riesgo

La volatilización de la burbuja bursátil a partir de 2001 y los temores a la apertura de una fase deflacionista a escala internacional favorecieron la política de bajos tipos de interés que aún prevalece. En todo el periodo transcurrido, desde entonces, gran parte del capital líquido en busca de rentabilidad ha protagonizado el boom de los precios inmobiliarios en buena parte del mundo desarrollado.

España ha sido parte de todo este proceso, como lo es ahora también del auge de las sociedades de capital riesgo, constituidas en su mayoría por capital extranjero, que buscan una alternativa de negocio en empresas de calado y cotizadas en Bolsa. Las primeras operaciones en compañías de estas características comenzaron a finales de 2003 con la adquisición por parte de Advent del 50% de Parques Reunidos.

De esta manera, el capital riesgo está evolucionando y ganando posiciones en un mercado de gran liquidez, a nivel local e internacional. El bajo coste del dinero impulsa a los bancos a ofrecer grandes masas de capital que, de otra manera, estarían ociosas.

Este año se prevén operaciones de envergadura por estas sociedades, con posibles opas sobre empresas cotizadas. El objetivo, como en los casos actuales de Amadeus y de la pugna por Aldeasa, será incrementar el volumen del negocio y, por tanto, añadir mucho valor antes de vender esas empresas directamente o a través de su retorno al mercado de valores.

Detrás de las sociedades de capital riesgo están los fondos de pensiones y los inversores institucionales, fundamentalmente extranjeros. La mayor dimensión de las empresas en las que se invierte ahora, cuyo valor puede ser superior a los 1.000 millones de euros, muestra una importante dinámica del mercado que está encontrando en estas sociedades una canalización de grandes masas de capital que buscan valorizarse.

Se trata de una interesante alternativa para fortalecer los mercados y las empresas en las que invierte, pero en la que debe también evitarse la formación de una burbuja especulativa y sus peligros derivados.