Trabajo

Bruselas considera insuficientes las medidas para reducir la temporalidad laboral

La Comisión Europea considera insuficientes las iniciativas del Gobierno español para reducir la temporalidad laboral y critica el exceso de contratos temporales y el escaso uso de los contratos a tiempo parcial en el mercado laboral español, según el informe de evaluación de las políticas de empleo de 2004 hecho público hoy, que se remitirá a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno prevista para los días 22 y 23 de marzo en Bruselas.

"Ha habido una respuesta política insuficiente a la recomendación de revisar el marco legislativo para hacer los contratos indefinidos más atractivos, desincentivar el uso de contratos temporales y eliminar los obstáculos para el trabajo a tiempo parcial", destaca el informe. Bruselas critica que las reformas en estas áreas se hayan dejado exclusivamente en manos del diálogo social y que no se haya revisado la cuestión de las agencias de trabajo temporal.

El Ejecutivo comunitario también señala las carencias en la modernización de la organización del trabajo, ya que no existen iniciativas concretas, aparte de la declaración conjunta del Gobierno y los agentes sociales en julio de 2004. "No se ha adoptado ninguna medida hasta ahora y éstas dependerán del resultado del diálogo social", se lamenta el informe.

Además, se destaca la falta de avances a la hora de utilizar la posibilidad de diferenciaciones salariales, ya que la reforma de la negociación colectiva para impulsar su adaptabilidad a las necesidades de las diferentes empresas y sectores no ha sido abordada de momento y se deja para la discusión en el marco del diálogo social.

Conciliación trabajo-familia

Otra asignatura pendiente, señala el informe, es la mejora de los incentivos para que las mujeres incrementen su participación en el mercado de trabajo y se aumente la disponibilidad de guarderías a precios asequibles, aunque Bruselas reconoce que se han hecho algunos esfuerzos, como aumentar un 16,6% los beneficios fiscales para las madres trabajadores con hijos menores de tres años o subir un 14% el presupuesto para escolarización por debajo de la edad obligatoria.

Tampoco se han adoptado nuevas medidas para lograr el objetivo de incrementar en cinco años la edad efectiva de jubilación, y "falta una estrategia exhaustiva en el campo de la formación de los trabajadores mayores y de la mejora de la salud y la seguridad en el trabajo".

Alguna mejora

La Comisión reconoce no obstante los progresos de España en dos áreas. En primer lugar, en la modernización de los servicios públicos de empleo, con la puesta en marcha de un sistema de seguimiento estadístico, con la creación de una nueva secretaría de Estado para la Inmigración que se ocupa del problema del trabajo de los inmigrantes, y con el anuncio de la modernización de los centros especiales de empleo para personas discapacitadas.

También se han registrado avances a la hora de mejorar la formación a lo largo de la vida, en particular para los trabajadores poco cualificados. "Se han establecido reducciones en las contribuciones de los empresarios a la seguridad social para las compañías que ofrecen formación a sus empleados. El presupuesto para formación continua se ha incrementado un 13,9% y el destinado a la participación de los adultos en un 7,6%".

Bonanza y no reformas

Precisamente, sobre este asunto trata un informe presentado hoy por el Instituto de Empresa y en el que señala que el desempleo ha descendido en España en el periodo 1994-2002 debido principalmente a razones macroeconómicas que han generado un momento de bonanza económica y no a las reformas en el mercado de trabajo ni a las políticas activas de empleo puestas en marcha por los gobiernos y los agentes sociales.

El informe, en el que han participado unas 700 empresas, destaca el "papel marginal" de las reformas laborales en el mercado laboral desde 1994, algo que sí han provocado asuntos como el descenso continuado de los tipos reales de interés en el contexto de la integración monetaria europea.

El Instituto de Empresa afirma además que, junto con el crecimiento económico y la reducción de empleo logrados en los últimos años, destaca el alto nivel de endeudamiento en los hogares y en las empresas, así como una inversión excesiva en el parque residencial de viviendas. "Estos dos hechos ponen de relieve la naturaleza excepcional de este periodo, que puede estar tocando a su fin", advirtió el profesor de Macroeconomía del IE y secretario de la Asociación Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas (ASEPAM), Manuel Escudero, en la presentación del informe.

Por otro lado, el estudio pone de manifiesto que las plantillas basadas en contratos temporales no son rentables para las empresas y sostiene que los trabajadores fijos rinden más, tienen una mayor motivación y un mejor acceso al reciclaje laboral.

Caída "dramática" de la productividad en la UE

El Ejecutivo comunitario ha advertido que la productividad del trabajo ha caído "dramáticamente" en la Unión Europea desde mediados de los años 90 y señaló que es "crucial" que se invierta la tendencia para que la economía europea aumente su potencial de crecimiento, según se destaca en el informe de evaluación de las políticas de empleo de los 25. La Comisión señala que a principios de los años 90 la UE superaba a los Estados Unidos en materia de productividad, pero esto cambió en la segunda mitad de la década. Mientras que los norteamericanos fueron capaces de combinar un fuerte crecimiento del empleo y de la productividad al mismo tiempo, en la UE, la mejora en el empleo va acompañada de una caída en el crecimiento de la productividad. La entrada de nuevos trabajadores en sectores con bajos niveles de productividad puede haber jugado un papel importante en esta tendencia, subraya el informe, pero la caída de productividad pone también de relieve las dificultades de las economías europeas para impulsar y absorber la innovación. Bruselas subraya que pese a que existe una relación directa entre la productividad y la calidad de los puestos de trabajo, no se han producido avances sustanciales en la reducción del número de contratos temporales en Europa. Además, continua habiendo una gran diferencia entre los sueldos medios de hombres y mujeres, que en los últimos años se mantienen estables en torno al 16%.