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Apple cuelga el cartel de 'agotado' el día del debut del Mini Mac

No entiendo por qué la gente no se queda en casa viendo la tele en vez de salir de compras?'. Lo decía entre divertido y extrañado un empleado de la tienda de Apple en el barrio neoyorquino de SoHo. En la fría calle (unos cuatro grados bajo cero), fumando un cigarro, este dependiente veía cómo seguía entrando gente en la tienda a las seis de la tarde. A esa hora, la nieve que había comenzado a caer por la mañana confundía aceras y calzada.

Estaba equivocado. Mucha gente se había quedado en casa. No había casi coches en la ciudad y el resto de las tiendas estaban desiertas. Solo la de Apple estaba llena e incluso hubo colas de helados clientes antes de su apertura, a las nueve de la mañana, una hora antes de lo habitual. El objeto de la expectación tenía nombre: el Mini Mac. El sábado era el debut de este primer ordenador barato de Apple, una apuesta de la empresa de Steve Jobs para ampliar su mercado más allá del nicho del lujo en el que está instalada y trasladar el éxito del reproductor de música iPod a su cartera de ordenadores que apenas tienen el 2% de cuota de mercado mundial.

Alrededor de las cinco de la tarde, el interés despertado por esta pequeña máquina, que carece de pantalla y teclado, se había traducido en un casi total pleno de ventas. Apenas quedaban unidades del Mini Mac de 40GB (a 499 dólares) pero el de 80GB, que se vende a 100 dólares más, había desaparecido de las estanterías y el almacén. El iPod Shuffle, la versión más pequeña, con menos capacidad y más barata (99 dólares) de los reproductores de música, también se agotó el sábado en la moderna y amplia tienda de dos pisos de SoHo.

En las cajas, los empleados no dejaban de pasar tarjetas de crédito y durante buena parte de la mañana las cinco personas que estaban en ellas no dieron a basto por lo que se formaron colas como si se tratara de un supermercado. Pese a todo, el resto de la numerosa plantilla de dependientes y expertos, seguía al pie de las mesas donde se muestran los aparatos respondiendo las preguntas de los clientes que estaban pensando hacer justo lo que Jobs quiere, cambiar del PC al Mac. 'Te podemos ayudar si quieres a utilizarlo y si quieres te puedo bajar el programa de tu iPod si ya lo tienes en el PC', decía uno de los expertos 10 expertos del Genius Bar (un servicio de atención al cliente para problemas y dudas técnicas gratuito) que ayer confesaba que casi no había tenido tiempo de almorzar.

Al lado de este 'bar de soluciones', la tienda dispone de un pequeño auditorio en el que en la mañana del sábado una audiencia de más de 60 personas, portátil en mano, recibía instrucciones sobre cómo utilizar el programa de edición fotográfica. Más de la mitad de ellos ya habían cumplido los 50 años.

No obstante, parte del trabajo de los empleados lo hacían los muy devotos del Mac. John, de 35 años, era uno de ellos y mientras esperaba en otra cola su turno para probar uno de los tres Mini Mac de muestra trataba de convencer a su amigo. Cuando le llegó el turno estuvo casi 20 minutos explorando sus posibilidades y pese a tener uno y confesar que había ido por curiosidad a la tienda se fue a la caja para hacer de éste su segundo ordenador en casa. Su amigo, al menos el sábado, se mantuvo al margen.

La actividad del establecimiento de Apple en este barrio del sur de Manhattan, se repitió en muchos en todo el país. Al otro lado del país, en California también desaparecieron las existencias del Mini Mac y muchos clientes se quedaron sin comprar el Shuffle apenas dos horas después de la apertura. Es el momento de las listas de espera. Para el Shuffle, que se lanzó el 11 de enero, el día de la presentación de este iPod y del Mini Mac, ya ha dos semanas de espera y la tienda virtual de Apple avisaba el domingo que los envíos del Mini no saldrán antes de tres o cuatro semanas.

'Parece Navidad otra vez', comentaba refiriéndose a este periodo de altas ventas uno de los cajeros de la tienda de Manhattan antes de cerrar.

El domingo la página en Internet de la empresa avisaba que no empezaría a enviar el ordenador hasta dentro de tres o cuatro semanas.