EDITORIAL

Un gran logro de la Europa unida

El lanzamiento del nuevo Airbus 380 supone un hito histórico para Europa, tanto en la esfera industrial como en la política. La presentación del superavión en Toulouse sirvió para escenificar la vitalidad de la vieja Europa, que con este proyecto ha demostrado plenamente su capacidad para afrontar, unida, importantes desafíos técnicos y comerciales.

La combinación de fuerzas de cuatro países (Alemania, España, Francia y Reino Unido) ha permitido al consorcio Airbus alcanzar en pocos años al gigante estadounidense Boeing y desbancarlo en el liderazgo mundial de la industria aeronáutica civil.

Para España, que a través de la SEPI tiene una participación del 5,5% en EADS (la propietaria de Airbus), la participación en este proyecto ha servido para reafirmar la correcta política de asociación en el proyecto europeo iniciada en 1971, que culminó en la formación de Airbus. Además, supone un éxito industrial que aportará importantes réditos económicos y comerciales para las empresas españolas que participan en el proyecto.

La aportación industrial de España al nuevo A380 se acerca al 10%. Un porcentaje que sería bueno ampliar, tal como expresó ayer el presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, en clara referencia al nuevo modelo A350. Por lo pronto, las plantas de Puerto Real, Getafe e Illescas darán empleo a unas 4.000 personas en los próximos tres años. Y la cifra puede alcanzar los 6.000 contando los puestos indirectos.

Los líderes de los cuatro países que coordinan la construcción del nuevo Airbus aprovecharon el evento de ayer para hacerse una foto histórica con la que querían poner de manifiesto que Europa está preparada para medirse cara a cara con Estados Unidos en el terreno tecnológico e industrial. Además reafirmaron los valores europeos e, incluso, pidieron el voto a favor de la Constitución europea. Un ejercicio claro de propaganda política que, en esta ocasión, está más que justificado.