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El momento del Boxster

Desde el punto de vista estético, el nuevo Boxster se aproxima mucho a la última entrega del mítico Porsche 911, conocido con el apellido de 997. Puede parecer contradictorio, pues los responsables de la firma alemana aseguraban en el lanzamiento del segundo la intención de distinguirlo y hacerlo exclusivo precisamente en el ámbito del diseño.

Sin embargo, salta a la vista, las similitudes son evidentes, sobre todo en la vista frontal. En esa zona, el nuevo Boxster abandona los llamados faros de efecto lágrima a favor de dos ópticas de silueta ovoide, circundadas por una nervación cromada. Además, las entradas de aireación, destinadas en este caso a la refrigeración de los frenos delanteros, se sitúan en los flancos, dejando la parte central lisa para anclar la matrícula.

Estos trazos permiten al Boxster una estampa mucho más clásica y atractiva, incluso próxima a la del legendario 356, sobre todo si la tonalidad escogida es plata. Además, se mantiene el sistema de accionamiento eléctrico para la capota -apenas si requiere unos pocos segundos para plegarse o desplegarse-, con su correspondiente luneta trasera de cristal y sistema térmico.

Hay llantas de nuevo diseño -son de 17 pulgadas para la versión más sencilla, y de 18 en el caso del más deportivo 'S'- combinadas con neumáticos de mayores dimensiones y tomas laterales de nuevo cuño para la refrigeración del motor, ubicadas sobre las aletas traseras.

En el interior, el salpicadero recibe toberas de aireación circulares, nuevo climatizador y sistema de sonido, etc. Además, el coche cuenta desde ahora con airbag laterales que por su tamaño y estructura protegen la cabeza y el tórax de los ocupantes. También son más grandes los arcos fijos que evitan hundimientos si en un accidente el coche volcase.

Por lo que respecta al apartado mecánico, la gama sigue estructurada en torno a dos alternativas de seis cilindros opuestos -disposición bóxer- de 2,7 y 3,2 litros. La primera ofrece ahora 240 CV, que permiten una velocidad máxima de 256 km/h y una aceleración hasta 100 km/h de 6,2 segundos. Más excitante todavía resulta el 3.2, en el que ya son 280 CV, suficientes para alcanzar 268 km/h de máxima y un 0 a 100 km/h establecido en unos rabiosos 5,5 segundos.

Por consumos, el primero requiere 9,6 l/100 km de promedio oficial, que son 10,4 en el segundo. Por cierto, no varían los desarrollos de la caja de cambios -de cinco marchas en el 2.7 y de seis, en el 3.2-, pero los recorridos de la palanca son ligeramente más cortos, lo que permite mayor precisión de guiado practicando la conducción rápida. Eso sí, se mantiene la opción del cambio automático Tiptronic de cinco relaciones, y modos de trabajo manual y secuencial, o bien completamente automático.

Porsche Boxster

Características.

Dos asientos.

Motor bóxer 6 cilindros.

240 y 280 CV.

Tracción trasera.

Cambio manual de cinco y seis marchas.

precio. De 48.000 a 57.000 euros.

Cuatro descapotables, y muy deportivos, para elegir

El Boxster es un Porsche, lo que supone todo un atractivo para muchos usuarios. Sin embargo, tienen donde elegir. Por ejemplo, el BMW Z4, un roadster en toda regla, tracción trasera como el Porsche, que se ofrece con mecánicas de gasolina 2.2, 2.5 y 3.0 y potencias, en cada caso, de 170, 192 y 231 CV. Su acabado es muy bueno, mientras que su capota, también de lona, está igualmente motorizada. No sucede lo mismo con el Mercedes SLK, recientemente actualizado y como siempre con techo duro que se guarda de forma automática. También es de tracción trasera, resulta muy fácil de conducir y, según motores, rinde 163, 272 y 367 CV. En una línea no lejana, el Alfa Spider, un auténtico capricho italiano, es otra posible opción.