Fondos comunitarios

Solbes cree que la propuesta de la CE sobre fondos europeos no es "enteramente satisfactoria"

El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, admitió hoy que la propuesta de la Comisión Europea (CE) sobre las nuevas perspectivas financieras 2007-2013 no es "enteramente satisfactoria" para España, y ha afirmado que el Gobierno español defenderá en la negociación que la economía española no puede pagar la ampliación en términos de PIB per cápita ni aceptar una aplicación del nuevo sistema que no implique un "gradualismo" en la recepción de los fondos comunitarios.

Durante una interpelación del grupo parlamentario popular sobre las nuevas perspectivas financieras 2007-2013, el ministro indicó que el Gobierno defenderá que España reciba una financiación equivalente a su peso en la UE, así como un tratamiento similar al actual a las regiones afectadas por el 'efecto estadístico' y las que sobrepasan de forma natural el 75% de la media comunitaria.

Además, ha indicado que en la negociación España defenderá también que se "congele" el trato actual a Canarias como región "ultraperiférica" y que se mejore la participación de la economía española en los nuevos fondos de competitividad regional y empleo para reducir la "brecha tecnológica".

Solbes ha afirmado que el Gobierno español afronta esta negociación como un "paquete completo", por lo que España vetará el acuerdo si previamente no existe un consenso sobre los recursos propios. No obstante, ha reconocido que actualmente España es un país más rico de lo que lo era en 1987, por lo que debe admitir la pérdida de parte de los recursos que recibe.

"La propuesta de la CE no es enteramente satisfactoria para España y plantea ajustes inaceptables. Para el Gobierno, mantener el 1,24%, es el mínimo aceptable", reiteró Solbes, tras asegurar que el Ejecutivo español ha defendido que se trate "de forma generosa" a las regiones afectadas por el 'efecto estadístico', generosidad que, según el ministro, ha reconocido la CE, aunque de forma "claramente mejorable".

El Partido Popular cree que se perderá un 40%

Por su parte, el portavoz de Economía del PP en el Congreso, Miguel Arias Cañete, afirmó que España perderá un total de 39.000 millones de euros (el 40% del total) si prospera la propuesta de la Comisión Europea (CE) sobre las nuevas perspectivas financieras 2007-2013, que contempla mantener en el 1,24% del PIB el presupuesto comunitario y establece un periodo de transición para las regiones que dejan de ser 'Objetivo 1'.

Ante esta situación, ofreció al Gobierno toda la "lealtad y colaboración" del PP para negociar una propuesta específica para España, ya que, según denunció, el Estado español no puede ser el único que financie la ampliación de la UE, cuyo coste el PP estima en 200.000 millones de euros. "La propuesta de la CE es radicalmente injusta para España", reiteró.

La pérdida de 39.000 millones de euros de España con la propuesta de la Comisión Europea contrasta -añadió el portavoz popular- con la pérdida de 34.000 millones de Italia y los 16.100 millones de Reino Unido, países mucho más desarrollados económicamente que España y que tendrían que asumir un menor coste. Alemania, según los cálculos del PP, perdería 45.000 millones de euros, y Francia, 42.000 millones.

España pierde el 0,61% del PIB

En términos de PIB, el portavoz del PP ha afirmado que España se convierte en el "gran contribuyente" del proceso de ampliación, ya que la propuesta de Bruselas supone que perdería el 0,61% de su PIB en fondos comunitarios, frente al 0,32% que perdería Francia, el 0,31% de Italia, el 0,26% de Alemania, el 0,23% de Holanda y del 0,12% de Reino Unido. En la media de la UE-15, la pérdida de fondos supone el 0,28% del PIB comunitario.

Aunque reconoció que la situación actual de España no puede seguir en el futuro, pidió al Ejecutivo socialista que negocie unas perspectivas financieras "equilibradas y equitativas", que mejoren la situación planteada por la CE. Además, afirmó que la propia Comisión Europea contempla diversas compensaciones para España, en línea con las propuestas del PP.

Asimismo, ha señalado que España precisa un "tratamiento específico" en las nuevas perspectivas financieras como lo recibieron con anterioridad países con problemas concretos, como es el caso de Reino Unido (cheque británico), de Irlanda, que mantuvo en 1999 el Fondo de Cohesión aunque estaba por encima de los parámetros mínimos para percibirlo, y Francia, que también ha logrado mantener la política agrícola y que la ha convertido en el primer país receptor de los fondos agrarios.