Inmigración

Sólo uno de cada cuatro inmigrantes cotiza a la Seguridad Social

En España ya viven más de tres millones de extranjeros, según las cifras oficiales. De éstos, un millón cotizan a la Seguridad Social, pero 253.719 proceden de los 25 países de la UE y no se consideran inmigrantes. Descontando este colectivo resulta que sólo uno de cada cuatro inmigrantes cotiza al sistema.

El Instituto Nacional de Estadística ha reconocido recientemente que la población española ha superado los 43 millones de habitantes, de los cuales tres millones son extranjeros (procedentes de la UE y de países extracomunitarios).

¿Cuantos de éstos tienen permiso de residencia? Las cifras del Ministerio del Interior indican que eran un total de 1.776.953 en junio pasado. Sin embargo, a primeros de octubre la Seguridad Social sólo tenía 1.075.837 cotizantes extranjeros.

Si a éstos se les descuenta el colectivo de 253.719 trabajadores procedentes de los 25 países de la Unión Europea (que no son considerados inmigrantes), quedan un total de 822.118 afiliados inmigrantes, el 26% del total de extranjeros. Esto supone que sólo alrededor de uno de cada cuatro inmigrantes cotiza a la Seguridad Social.

El INE ha reconocido que en España viven más de tres millones de extranjeros

Pero una vez contabilizados los inmigrantes regularizados y que ya están cotizando al sistema, aún restan más de 700.000 hasta contabilizar todos los que tienen permiso de residencia.

Una tercera parte de éstos son menores e inactivos y el resto podrían configurar una bolsa de alrededor de medio millón de inmigrantes con papeles trabajando en la economía sumergida.

No obstante, fuentes sindicales que han cruzado los datos de los permisos de trabajo y los afiliados a la Seguridad Social aseguran que esta bolsa de legales trabajando sin contrato es algo menor, alrededor de las 300.000 personas.

Los que no quieren cotizar

En cualquier caso, este grupo evidencia lo que aseguran fuentes patronales y sindicales: que en algunos casos son los propios inmigrantes los que, pese a tener permiso de trabajo, eligen no cotizar a la Seguridad Social ni pagar IRPF.

'Vienen a trabajar por cuatro o cinco años y no les interesa cotizar sino ganar lo más posible para mandar remesas a sus familias', asegura una asesora de un sindicato.

Tras ubicar a todos los extranjeros legalizados, las cuentas del propio Gobierno arrojan otro millón de inmigrantes sin regularizar, con los que se completarían los algo más de tres millones de extranjeros residentes en España.

De este millón el Ejecutivo calcula que cerca de 800.000 están trabajando en la economía sumergida, ya que no existe otra posibilidad si no se cuenta con los permisos exigidos.

Algunos datos de la realidad cotidiana evidencian la existencia de casi un millón de extranjeros más allá de los 1.776.953 regularizados.

Entre estos datos llama la atención que en toda España sólo haya 181.873 inmigrantes trabajando en la construcción o 146.953 en negocios de hostelería de todo el país, según la Seguridad Social.

Es igualmente llamativo que del casi medio millón de empleadas de hogar que recoge la encuesta de población activa (EPA), el régimen especial de la Seguridad Social para este colectivo sólo tenga 73.152 inmigrantes cotizando.

Estos 800.000 trabajadores sin papeles son los que potencialmente podrán acogerse al nuevo proceso de regularización extraordinaria que probablemente se realizará entre febrero y abril.

En los grupos más bajos de cotización

En la Seguridad Social ya hay más de un millón de extranjeros cotizando, pero ¿cuánto aportan con sus cotizaciones? Si se atiende a los grupos de cotización en los que están incluidos los inmigrantes la respuesta es más bien poco.

Según los datos oficiales del mes de septiembre de los 774.637 extranjeros asalariados del Régimen General, un total de 579.648 estaban incluidos en los grupos de cotización del ocho al diez, que es donde se agrupan las categorías profesionales con los salarios más bajos (oficiales y trabajadores no cualificados).

Esto supone en la práctica que las bases de cotización de estos trabajadores son también las más bajas, pese a que en teoría se han equiparado las bases máximas y mínimas de todos los grupos profesionales.

El resto de los grupos de cotización (ingenieros y licenciados, ingenieros técnicos, jefes administrativos, ayudantes no titulados, oficiales administrativo, subalternos y auxiliares administrativos) cuenta con una presencia de extranjeros casi testimonial. En todo el sistema de Seguridad Social, un tercio de los asalariados (cuatro millones) cotizan en los grupos más bajos, donde lo hacen el 75% de los extranjeros.

Desde 1999 se ha ido reduciendo progresivamente el volumen de inmigrantes ingenieros o licenciados que cotizan al sistema. Hace cinco años eran 14.574 y representaban el 7,8% del total de extranjeros afiliados, hoy son 26.450 y suponen el 3,5%.