Peajes

Nuevo bloqueo en las negociaciones sobre peajes a camiones

Los ministros de Transporte de la UE no han conseguido hoy alcanzar un acuerdo para armonizar los peajes a camiones por el uso de determinadas carreteras europeas, debido a la existencia de una minoría de bloqueo formada, entre otros, por España, Francia e Italia, informaron fuentes comunitarias.

Después de que esta mañana se suspendiera el debate por la divergencia de posturas entre los Estados miembros, la presidencia holandesa de turno de la UE organizó una serie de reuniones bilaterales que tampoco han dado resultados.

Ante la falta de consenso en cuestiones básicas de la propuesta, la presidencia decidió, con el acuerdo de los Veinticinco, posponer la discusión hasta el mes de diciembre, ha señalado la ministra holandesa de Transportes y presidenta de turno del Consejo, Carla Peijs, que no ofreció más explicaciones durante el debate público de esta cuestión.

Financiar proyectos alternativos

La cuestión de la asignación de los ingresos obtenidos por el peaje, que la Comisión Europea y países como España querían que se destinara sólo a financiar proyectos alternativos de infraestructuras de transporte, la falta de una metodología clara o la posibilidad de aumentar el precio en determinadas zonas fueron los principales obstáculos.

La división entre los Estados miembros fue, una vez más, entre el grupo de los periféricos -en contra de la armonización de los peajes ya que afectaría directamente a sus transportistas- y el de los centrales, por lo que transitan los camiones.

España, Portugal, Italia o Grecia defendieron un sistema que no aumente el coste de la competitividad de los países que, como ellos, son dependientes de las carreteras para su acceso a los mercados del resto de Europa.

El texto rechazado recogía la postura del Parlamento Europeo, que señalaba que los Estados "podrán" destinar el dinero obtenido por los peajes al sector de los transportes, en lugar del "deberán" de texto original de la Comisión.

Esta cuestión de la asignación de los ingresos obtenidos por el peaje es una de las más polémicas de la propuesta, ya que algunos países quieren utilizar ese dinero para financiar proyectos que no tienen nada que ver con el transporte, como es el caso del Reino Unido.