Un tren en permanente conflicto

Renfe fuerza a Siemens a pactar de nuevo el contrato de los AVE

Tres años y medio después de la firma del contrato del siglo, el suministro de los trenes AVE para la línea Madrid-Barcelona, la mitad del mismo es casi papel mojado. Ante el incumplimiento en los plazos por parte de Siemens, Renfe ha decidido renegociar desde cero con la firma alemana el suministro de los 16 trenes comprometidos.

La fabricación de 16 de los 32 trenes AVE para la línea Madrid-Barcelona tiene que empezar casi desde cero. Renfe ha forzado la situación ante el incumplimiento total en los plazos por parte de Siemens, el adjudicatario de ese pedido, y ha decidido renegociar el contrato en todos sus términos.

La novación, que no rescisión, del contrato implicará que el calendario pactado en el acuerdo inicial, el precio y el compromiso de fabricación parcial del pedido en España, que se elevaba al 85%, sean revisados íntegramente.

Hay que recordar que el contrato inicial preveía la entrega del primer tren en octubre de 2003, pero hasta la fecha Siemens no ha completado ninguno. Es más, en el momento de la revisión del contrato, el pasado mes de julio, sólo estaban ejecutadas las cajas de los vagones de dos trenes.

Los problemas que ha arrastrado Siemens para llegar a esta situación son de distinta naturaleza, y van desde dificultades para completar el desarrollo tecnológico del tren debido a que parte de las patentes son de su competidor Bombardier y no las puede aplicar en este contrato, a la imposibilidad de gobernar la cofabricación del pedido con Alstom, CAF y los talleres de Renfe. De hecho la presión de Renfe para que Siemens cumpliera los plazos, ha forzado la ruptura del acuerdo industrial que tenía firmado con sus competidores para producir el tren de forma conjunta (ver Cinco Días del sábado).

En virtud de ese plan industrial suscrito entre Siemens, CAF y Talgo en febrero de 2002, la alemana asumía la fabricación de los motores de tracción, los convertidores y los armarios eléctricos de los 16 trenes. CAF y Alstom, por su parte, se encargaban de fabricar y montar las cajas de los coches de todos los trenes, con excepción los de cafetería y uno de los de clase turista, que quedarán reservados a los trabajadores de Renfe.

Ante los incumplimientos en plazo, Renfe decidió en junio multar al grupo alemán con 11 millones de euros, una penalización que estaba recogida en los términos del contrato de suministro que Renfe firmó con el fabricante en 2001.

Ante el nuevo acuerdo industrial con Renfe, la empresa que preside en España Eduardo Montes, que no ha querido comentar la situación actual del pedido, se plantea trasladar esa producción que deja de hacerse en España a sus fábricas de Alemania.

En España, el grupo alemán, que cuenta con una fábrica en Cornellá (Barcelona), seguirá produciendo los motores de tracción, convertidores y armarios eléctricos. Siemens se adjudicó el pasado mes de marzo el suministro de 10 trenes AVE más por un monto total de 243 millones.

Las cifras

16 unidades AVE del modelo Velaro, una variante del ICE 3, tiene que fabricar Siemens para la línea Madrid- Barcelona.

4.200 millones de euros fue el presupuesto comprometido por Renfe para comprar los 16 trenes al fabricante alemán.

400 millones ha comprometido Renfe en la compra de trenes AVE en tres años.

Atentos a

Los pedidos de nuevos trenes, adjudicados entre los fabricantes radicados en España, y cuyo futuro es incierto tras el cambio de Gobierno, suman una inversión de 4.200 millones. Las labores de mantenimiento derivadas de estos pedidos ascienden a 5.077 millones.

El primer pedido de una larga serie

La compra de 32 trenes de alta velocidad en marzo de 2001 para la línea Madrid-Barcelona, de los que Siemens se comprometió a suministrar la mitad, fue el primero de una larga serie de pedidos de adquisición de material rodante que concluyó el pasado mes de marzo, diez días antes de las elecciones.

Los pedidos, adjudicados entre los fabricantes radicados en España, y cuyo futuro es incierto tras el cambio de Gobierno, suman una inversión global, sin contar los posteriores trabajos de mantenimiento, de 4.260 millones. Las labores de mantenimiento derivadas de estos pedidos, y también comprometidas en contrato, suman 5.077 millones de euros más.

De aquel primer pedido, la parte adjudicada a Talgo-Bombardier sí se está ejecutando en plazo. De los 16 trenes contratados, el consorcio ha entregado nueve unidades, que están ahora siendo sometidas al proceso de homologación por parte de los organismos autorizados. Estos trabajos duran ya casi un año.