EDITORIAL

Un mercado común de fondos

El inversor español tiene acceso a una amplia gama de fondos internacionales, pero no a todos los que se venden en Europa. Valga como dato que sólo tres de los 10 mejores fondos de renta variable global a la venta en Europa se comercializan en España, según un ránking elaborado por Citywire Financial Publishers, compañía de información económica propiedad en un 25% de Reuters. El estudio se refiere tan sólo a una categoría de fondos, la de renta variable global, pero refleja una situación que seguramente se repite en muchas otras familias que invierten con vocación internacional.

La directiva europea de 1985 conocida como UCITS creó el pasaporte europeo para los fondos de inversión, permitiendo a las gestoras comercializar sus fondos -muchos con domicilio en Luxemburgo- en toda la Unión Europea. La directiva UCITS III, que ha traspuesto la nueva ley de fondos española, amplía el pasaporte también a las gestoras.

Estas medidas van encaminadas a crear un mercado común para los fondos de inversión en la UE, donde funcione plenamente la distribución transfronteriza de tales productos. Pero esta idea, sin embargo, está lejos de ser una realidad. Las gestoras con vocación paneuropea se quejan de que en la práctica existen demasiadas trabas en los distintos países de la Unión. En primer lugar, por el diferente trato fiscal que reciben las plusvalías, y también porque es habitual la discriminación fiscal hacia los fondos extranjeros. Esas mismas gestoras se quejan de que es imposible competir con los grandes grupos locales.

Un grupo de expertos al que la Comisión Europea ha encargado analizar la integración financiera de Europa se hace eco de esta situación y aboga por derribar las barreras. Las consecuencias no podrán ser mejores: comisiones más bajas y la garantía de que los inversores tendrán acceso también a los mejores fondos.