Energía

El Estado portugués reducirá su participación en EDP al 16%

Tras el acuerdo alcanzado por EDP para tomar todo el control de Hidrocantábrico y dar entrada a Cajastur en su capital, el Estado portugués reducirá su participación del 26% al 16%, pues no acudirá a la ampliación de capital anunciada por EDP. Iberdrola no se ha pronunciado.

La decisión de Energías de Portugal (EDP) de financiar la compra de un 56% adicional de Hidrocantábrico mediante una ampliación de capital abre algunas incógnitas sobre la futura composición de su accionariado. En estos momentos, EDP está controlado por el Estado (26,1%) y el resto se lo reparten varias entidades del país (Caixa Xeral de Depósitos, Banco del Comercio y Brisa) y la española Iberdrola, que tiene un 5%.

Fuentes cercanas a la operación, aseguran que todos los socios portugueses acudirán a la ampliación de capital, excepto el propio Estado, cuya participación se diluirá del 26% al 16%. En la operación por la que EDP aumenta su participación en Cantábrico desde el 40% hasta el 95% por un importe cercano a 1.200 millones, Cajastur se convierte en el primer accionista privado de EDP, con un 5,6% del capital.

Esta participación, procedente del paquete de acciones del Estado luso, la obtiene a cambio de ceder su 17% en la propia Cantábrico. La entidad asturiana, que ha negociado durante meses con los socios portugueses, tendrá derecho a un sillón en el consejo de EDP. Fuentes de la caja muestran su satisfacción pues, además de una participación residual (el 3%) que mantendrá en la eléctrica, 'como garantía de españolidad', ésta se reserva un derecho de decisión sobre las inversiones de la compañía.

Sobre la posibilidad de que Iberdrola acuda a la ampliación, en la eléctrica española dicen que no ha tomado todavía ninguna decisión, 'porque no conocemos las condiciones de la misma'. La junta de accionistas de EDP que aprobará la operación se celebrará en octubre y un mes antes se deben dar a conocer los derechos de suscripción. 'Entonces tomaremos una decisión', señalan en Iberdrola, donde calculan que si no acuden, su participación se reducirá al 4,3% y que mantener el 5% actual le costaría unos 60 millones de euros, a precios actuales. Las relaciones entre Iberdrola y EDP han sido tensas en los últimos meses.

Plácet del Gobierno español

La operación gestada entre EDP, Cajastur y la alemana EnBW (que ha vendido su 35% de Cantábrico sin apenas plusvalías) está pendiente de varias autorizaciones. El Gobierno portugués debe aprobar un decreto de privatización, ya que Cajastur se hace con un 5,6% del capital que tiene el Estado luso en EDP. Además, el acuerdo debe recibir el visto bueno de las autoridades de la competencia europea.

Sin embargo, fuentes cercanas a la operación aseguran que es el plácet del Gobierno español el que más preocupa a los socios de EDP.